El Racimo de uvas de Escol
El Racimo de uvas
de Escol
Una porción del
panfleto “La Frontera Dispensacional”
Charles H. Welch
Trad. Juan Luis Molina
Un conjunto de
peculiares bendiciones puestas a la luz del alto llamamiento del Misterio, y
exhibidas para la gente del Señor, con un mismo espíritu que aquel demostrado
por el testimonio de Caleb y Josué.
El libro de Deuteronomios comienza con las palabras de Moisés
“a este lado del Jordán” en el
desierto frente al Mar Rojo, sin embargo y de manera súbita, el registro se
interrumpe en el segundo versículo por una parentética observación:
“Once jornadas hay desde Horeb, camino del monte de Seir, hasta
Cades-barnea” (Deut.1:2).
Algo similar y comparable, y a primera vista igual de difícil
de entender se da en la extraña interrupción de la narrativa de Hechos 1:15:
En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos y los
reunidos eran como ciento veinte en número y dijo: Varones hermanos, era
necesario que se cumpliese la Escritura, etc., etc. (Hechos 1:15, 16).
Nosotros hemos de propósito omitido el paréntesis (…), que
tampoco tiene el original, para resaltar la extraña interpolación que se da. La
estructura revela que hay una correspondencia entre estos 120 con la adición de
Matías a los “once”, elevando así para (12) (Hechos 1:26) el número de los
apóstoles, y además, con el número de los diferentes paises representados en
Jerusalén en el día de Pentecostés (Hechos 2:9-11) que también son doce; puesto
que era esencial, si es que Israel viniese a ser llamada una vez más al
arrepentimiento, que hubieran de ser “doce” los tronos que juzgarían a las
“doce” tribus de Israel. Así, pués, volviendo ahora a Deuteronomios, el corte
en la narración a esta luz resulta inspirada y llena de propósito. Observemos
su significado e implicación. En Horeb se realizó el pacto entre el Señor y
este pueblo, y desde el Monte Sinaí el pueblo se introdujo a través del
desierto; las jornadas de este su viaje están todas notificadas en Números 33.
Desde el Sinaí hasta Kadesh o Cades hay “veintiuna jornadas” indicadas (Números
33:16-37) y algunas de ellas fueron manchadas por la más grosera desobediencia,
tal como la sucedida en Kibroth-hattaavah,
por eso es que Israel demoró mucho más que los “once días” necesarios para
atravesar la ruta expuesta en Números treinta y tres. Si no hubiese habido
desobediencia e incredulidad, la ruta directa hubiese durado exactamente once
días, y la implicación es que un día más,
y se hubiera visto a Israel en el borde, introduciéndose en el territorio: En
vez de eso, Moisés le recuerda a Israel:
Y los días que anduvimos de Cades-barnea hasta cuando pasamos el arroyo
de Zered fueron treinta y ocho años (Deut.2:14).
Los capítulos treinta y cuarenta de Números exhiben la
tragedia de Cades-barnea en cierta medida. Los doce espías observaron el
territorio de una parte a otra, y en Escol, un valle que está en las
inmediaciones de Hebrón (Números 13:22, 23), muy cercano a la frontera sur de
la tierra prometida, cortaron un racimo de uvas que hallaron y transportaron
colgando en un palo a hombro de dos hombres, y lo llevaron así como evidencia y
testimonio de la abundancia del territorio, al cual, a través de Moisés,
estaban siendo guiados los de Su pueblo. Pero he aquí, que mientras que Caleb y
Josué testificaban de la abundancia del territorio, y del poder y fidelidad del
Señor cumpliendo Su promesa y dándoles la tierra por herencia y posesión, los
diez espías restantes por su vez intimidaron y llenaron de temor al pueblo, por
la descripcción que dieron de los gigantes, los hijos de Anak; de tal manera,
que maltratando aquellos dos fieles testigos, por poco no fueron apedreados.
En este presente estudio vamos a poner en evidencia “un
racimo de uvas” como aquel de Escol, aun con riesgo de ser tan malamente
tratados como lo fueron Caleb y Josué. El territorio que hemos espiado y nosotros
vamos a reportar se halla representado por la epístola a los Efesios, y en la
historia de la Iglesia, la puesta de parte Israel, viene a ser, por decirlo
así, una mera y fiel copia de la pérdida
que sufre por incredulidad.
Pablo, al igual que
los fieles espías, fue completamente abandonado al fin de su vida. Toda Asía le abandonó; la preciosa
revelación de la verdad del Misterio, que fue su gloria dar a conocer, fue
despreciada; y tan plenamente fue repudiado su testimonio Divino, que no hay
vestigio alguno de su discernimiento en los escritos posteriores de los “Padres
vueltos atrás”, regresando, al repudiar la oferta del Reino, al más temprano
periodo o porción de los Hechos y de allí no se movieron; así vagaron del mismo modo en su propio
desierto, del mismo modo que se volvió Israel vagando por el de su tiempo. Si
es que el lector no se encuentra más al tanto de esta analogía, le sugerimos
que procure los estudios anteriores en esta serie y que allí la consulte, sobre
todo en los que llevan por título La 4ª
Frontera Dispensacional, Hechos 28:23-31 y ¿Quién es Pablo?, porque de otro
modo nos veríamos obligados a ocupar mucho de nuestro limitado espacio en este
presente estudio, volviendo a repetir un tema que ya hemos cubierto y repasado.
Hemos, no en tanto,
preparado un panfleto, señalando aquellos hombres pioneros entre la primera
“Hermandad” que vieron la distinción, entre, el llamamiento de la iglesia
formada durante los Hechos, y aquel otro llamamiento más alto de la iglesia
posterior; y antes de que exhibamos algunas de las más altas glorias de la
epístola a los Efesios, denominadas por nosotros “Las Uvas de Escol” en
referencia a este alto y retiro en nuestra espiritual “Cades-barnea”, vamos a
reproducir aquel panfleto aquí, con la esperanza de que, algunos, puedan ser
guiados a desaprobar la actitud de los que no solo se recusan a introducirse en
el más alto llamamiento del Misterio, sino que además procuran insistentemente
“apedrear” aquellos que sencillamente imitan la actitud de verdad que había en
Caleb y Josué.
Un apelo, dirigido
a los lectores de los escritos de B.W. Newton, y C.H. Macintosh, concerniente
al carácter único de la dispensación del Misterio y de Hechos 28 como una
dispensación fronteriza.
En 1907 y 1908, J.J.B. Coles escribió una serie de artículos
en “Things to Come” (Las Cosas que tienen que Suceder) bajo la Editorial del
Dr. E.W. Bullinger titulados CADESH BARNEA, en los cuales vio, en el temor de
muchos creyentes cuando se confrontan con la enseñanza de Efesios 3:1-13 y
Colosenses 1:24-28, las amargas consecuencias de no aceptar aquel clamor del
apóstol en una dispensación para los Gentiles; en ella expone una repetición,
del temor de la iglesia, de la actitud de los diez espías que dijeron No podremos subir (Hechos 13:31). Al
mismo tiempo, aquel literal apedreamiento
(Números 14:10) tampoco ha sido abolido por los cristianos que condenan
nuestra insistencia sobre Hechos 28 como una frontera dispensacional; el
equivalente espiritual, digamos que no
ha sido desconocido en el pasado, y puede muy bien ser sentido al presente
actual, y posiblemente se verá intensificado en el futuro, según las señales
aparecidas ultimamente.
No tenemos por
costumbre citar las opiniones de terceros, ni citar sus enseñanzas, tanto si
son a favor o en contra nuestra, sino que ocupamos nuestro tiempo, esfuerzos y
recursos con el Salvador, Quien solamente reconocemos como Maestro y Señor. Sin embargo, en este panfleto, estamos haciendo
algunas citaciones provenientes de escritos de hombres que fueron prominentes
maestros entre “La Hermandad”, cuyo testimonio, habiendo sido seguido, han
guiado y guiarán al creyente sobre la “frontera dispensacional” de Hechos 28,
intrudiéndonos en la exclusivamente nueva y parentética dispensación del
Misterio, dejando intacto Mateo 24 en su asociación con Daniel 9, como la
esperanza de Israel, y no en tanto permitiendo la posición exhibida en Romanos
11 para colorear la enseñanza, como se debería hacer y se hace, de las más
tempranas epístolas de Pablo, esto es, Gálatas, Hebreos, Romanos, 1ª y 2ª
Tesalonicenses y 1ª y 2ª Corintios.
Estas epístolas,
aunque den las bases de la gran doctrina de la Justificación por Fe en todos
los tiempos, revelaban que Israel todavía era primero, que los creyentes Gentiles, aunque “justificados”, eran,
dispensacionalmente, un olivo silvestre
injertado, contrariamente a la natura en existencia del árbol del olivo de
Israel. El órgano de difusión Testimonio
Adventista de la Gracia Soberana (Vigilia y Espera, Marzo-Abril 1953) da el
testimonio de un cierto maestro entre la temprana Hermandad. Este hombre vio
que la condición de Israel, siendo lo-ammi
desde el repudio de su Mesías, demanda u obliga a que haya alguna mudanza
compensatoria, en los tratos de Dios, con el mundo Gentil, y demanda
prácticamente a la iglesia del nuevo llamamiento que le fue revelado a Pablo
siendo el prisionero de Cristo Jesús. El artículo en cuestión se titula:
CÓMO APRENDIÓ B.W.NEWTON LA PROFÉTICA VERDAD y en una o dos declaraciones que registra, se
indica cuán cerca aquel hombre de Dios vino a ascender al montañoso pais de los
Amoritas y se introdujo en el más alto llamamiento de la dispensación del
Misterio.
La cuestión que se
coloca es esta (dice J.J.B. Coles en su artículo de apertura en Las Cosas
que tienen que Suceder, Marzo 1907), ¿Hemos
entrado en Canaan por via de las montañas de los Amoritas? O, ¿vamos
introduciéndonos, con la multitud, por la via del Jordán? La lección de
Cades-barnea la han perdido muchos, y la entereza de corazón de Caleb no halló
sino muy pocos imitadores. Debemos, por supuesto, ser cuidadosos y no aplicar
ningún tipo o sombra del Antiguo Testamento más allá de su legítima aplicación.
Y B.W. Newton pasa inmediatamente a
cuestionar cuál sería la verdadera interpretación de la Profecía, pero la
Escritura es única en su testimonio, tanto así, que aproximarse a la verdad de
la Profecía tiene necesariamente que guiarnos a la iluminación de la revelación
relatada. Citemos primeramente la interpretación de B.W. Newton de Romanos 11:
CONSIDERACIÓN DE ROMANOS 11
Circustancias hubo,
sin embargo, ocurridas, que me guiaron a considerar cuidadosamente el onceavo
capítulo de Romanos. No dejé de considerar el hecho de que la futura historia,
de la Israel literal, se hallaba allí expuesta y exhibida; y está puesta en señalado contraste con la
historia de aquellos quienes están, al presente momento, siendo reunidos de
entre los Gentiles durante el periodo de tiempo que transcurre actualmente: “de
incredulidad o ceguera” de Israel. Yo veía que las palabras “Vendrá (saldrá) de
Sion el libertador, que apartará de Jacob la impiedad” no podían ser explicadas
por ningún tipo de acto de Gracia pasada, que, de otra forma hubiera sido
claramente exhibida o puesta en evidencia, tanto sobre los Judíos como de los
Gentiles.
Yo sabía que solo podría explicarse hablando
del futuro perdón de Israel, como una nación. Y sabía también que Israel,
cuando nacionalmente sea convertida, no serán ubicados sus miembros en la
presente Iglesia Gentil, porque entonces habrían estado representados en este
capítulo como injertados en la presente rama Gentil que se constituye en
Romanos 11 como el símbolo de la actual y presente Iglesia profesante. Por el
contrario, se dice de ellos en este capítulo que, como brazo distinto que es,
serán injertados de vuelta en su propio
olivo. Estas afirmaciones, y unas cuantas más asociadas con esta verdad,
fueron las que comencé a discernir, si bien que de manera débil e
imperfectamente al principio.
B.W. Newton continúa entonces haciendo un testimonio claro
del fracaso del sistema defensor del Pretérito de la Profecía, en la cual hay
tanto, que siendo realmente futuro, se interpreta como siendo del pasado; y con
este testimonio suyo, nosotros concordamos plenamente. Citemos ahora una de sus
conviciones, y es que existiendo una
triple división del tiempo en la historia de Israel, se nos indica y señala
tan claramente la presente dispensación del Misterio, que uno se queda
sorprendido y perturbado, de cómo sea posible que alguno tocado por el espíritu
no haya visto la puerta abierta sin haberse introducido en todas las
bendiciones que son reveladas en la gran epístola del Misterio – Efesios. Ahora
citemos entonces de nuevo a B.W. Newton:
TRES PERIODOS EN LA HISTORIA DE ISRAEL
He observado,
además, que la historia de Israel, durante el tiempo de su castigo y
sometimiento a los Gentiles, se extiende o distribuye en tres distintas
divisiones: la primera se extiende desde Nabucodonosor hasta su dispersión por
los Romanos; siendo la segunda el actual y presente Periodo de su dispersión; y
la tercera, el todavía futuro periodo de su nacional restablecimiento en
incredulidad. Así, pues, la profética visión de Daniel tiene que ser dividida
en tres partes, correspondiendo a estos tres periodos. Pero observo al mismo
tiempo lo siguiente, que cuando el primero de estos tres periodos finalizó,
también finalizaron los detalles históricos. Tan pronto como se efectuó la
dispersión de Israel y cesaron de tener sus ciudadanos una existencia nacional
reconocida en su territorio, hay una pausa en los históricos detalles de Daniel
– ninguna persona, ningún lugar, ninguna fecha se menciona durante el
actual periodo de la dispersión. Sin embargo, cuando el tercer periodo de su
historia en ceguera e incredulidad recomienze, cuando una vez más hayan en su
incredulidad regresado a su propio territorio, entonces los históricos detalles
de Daniel recomenzarán, y son dados con un mayor énfasis todavía que
anteriormente. Tan completamente se revuelve la historia Gentil en la
Escritura, que toda ella gira entonces alrededor de Jerusalén como su centro.
Así que Jerusalén exista nacionalmente, sucede que la historia de las naciones
son traidas en conexión con ella; pero cuando Jerusalén cesa de existir
nacionalmente, la historia de los Gentiles en la Escritura cesa de existir
también.
Nosotros estamos en el intervalo, el periodo
de la dispersión, actualmente. Acabará cuando Jerusalén sea nacionalmente
reconstituida (Vigilia y Espera – Marzo, Abril 1953).
Observe las palabras “ninguna
persona, ningún lugar, ninguna fecha se menciona durante el presente y actual
periodo de la dispersión”. Estas palabras claman en alta voz, que, la
Verdad Dispensacional, demanda u obliga, durante el periodo de la ceguera de
Israel que comenzó en Hechos 28:23-31, que ninguna profecía del Antiguo
Testamento esté siendo retomada en su punto todavía. Mateo 24 también debe
pertenecer, no al presente llamamiento del Misterio, sino al “tercer periodo”,
cuando “los detalles históricos de Daniel recomiencen”; cuando una nueva
revelación, una nueva esfera, constitución, y esperanza, tenga que ser dada por
Dios, para que cualquier Gentil pueda venir a ser salvo y bendecido del puesto
de lado hasta entonces y exclusivo medio de bendición – Israel. Aceptando el
punto de vista de B.W. Newton y teniendo en cuenta su lógica conclusión,
tenemos la siguiente tripla división de la historia de Israel:
PRIMERA DIVISIÓN
Desde Nabucodonosor hasta la Dispersión por los romanos, año
70 D.C., unos pocos años después de Hechos 28.
SEGUNDA DIVISIÓN
“Hay una pausa”. Aquí
comienza la administración del Misterio, un paréntesis desasociado con Israel,
la profecía o los Pactos. Desde Hechos 28 hasta la reanudación de la profecía.
TERCERA DIVISIÓN
Comienza la historia de los incrédulos, recomienzan los
detalles históricos de Daniel. Daniel 9 está intimamente asociado con Mateo 24
(Mateo 24:15), y por tanto, completamente desagregado de la Segunda división.
Para dar a conocer el llamamiento único de esta “Segunda
División” donde Israel está “disperso”, el autor de este presente panfleto
devotó la gran parte de su vida y energía, si bien que aquellos que defiendan
la enseñanza de B.W. Newton que se expone encima en la citación anterior,
pueden, del igual modo, no ver nada de incongruente en Mateo 24 con su incisiva
referencia a Daniel 9 con las características de la esperanza de la iglesia
actual y presente. Así que, ¿será demasiado
creer que al menos unos cuantos, después de ponderar estos asuntos, puedan ser
llevados, al igual que los de Berea, a “escudriñar y procurar” las Escrituras
si es que estas cosas sean así?
La publicación de Mayo de 1952, “Preguntas y Respuestas”,
editado por el Dr. Harold P. Morgan, de Riverton, New Jersey, U.S.A., comienza
con el siguiente título:
¿CUÁL FUE LA ENSEÑANZA DE LOS PRIMEROS MIEMBROS DE LA
HERMANDAD DE PLYMOUTH CON RESPECTO A LA IGLESIA, EL CUERPO DE CRISTO?
Las citaciones que responden a estas preguntas provienen de
dos profesores entre los más conceptuados primeros miembros de la Hermandad,
estos son, C.H. Macintosh, y Richard Holden.
La idea de una
iglesia compuesta de Judíos y Gentiles “sentados juntamente en los lugares
celestiales” VA MUCHO MÁS ALLÁ del rango y alcance del testimonio
profético…bien podemos andar de alto a bajo a través de todas las páginas
inspiradas de la ley y los profetas, desde el principio de una hasta el final
de los otros, y no hallaremos la solución del “Gran Misterio” de la
Iglesia…Pedro recibió las llaves del Reino, y empleó esas mismas llaves, en
primer lugar para abrir el reino a los Judíos, y a seguir a los Gentiles. Sin
embargo Pedro nunca recibió una comisión para declarar el misterio de la
iglesia (Vida
y Tiempos de Elías Tisbita).
Cuán extraño resulta encontrar a C.H.M. y a C.H.W. diciendo
las mismas cosas, y sin embargo, ¡cuán extraño nos resulta, también, observar
la forma cómo “La Hermandad” ha honrado al primero, y repudiado al postrero!
En 1870, Richard Holden escribió una obra titulada:
EL MISTERIO, LA ESPECIAL MISIÓN DEL APÓSTOL PABLO. LA LLAVE
PARA LA PRESENTE DISPENSACIÓN.
Aquí damos una breve citación de este precioso testimonio:
“Para dar a conocer
a todos cuál sea la dispensación”, o en otras palabras, para ser el divinamente
señalado instructor en cuanto al carácter y orden del tiempo presente actual,
como Moisés lo fue en la dispensación de “la ley”. Esa es la especial
característica en la comisión de Pablo, en la cual se distingue, de los demás
apóstoles… Así, pues, nos parece, que, bien lejos de atender “cuál sea la
dispensación del Misterio”, el grueso o gran mayoría de los cristianos
actuales, la ignora completamente, mezclándole asuntos que son apropiados para otra
cualquier dispensación, y así confundiendo Judaismo y Cristianismo en una
inexplicable jungla de confusión. Ciertamente es un asunto para profunda
humillación delante de Dios, y motivo urgente de un esfuerzo serio de oración,
que encontremos la ayuda de Dios, en esta importante e ignorada enseñanza.
Parece casi imposible e increible que, con un tal movimiento
que haya podido producir un testimonio así, no haya sin embargo podido dejar de
perpetuarse la tal “inexplicable jungla” eclesiástica, por ejemplo, de
confusión entre el NUEVO PACTO o TESTAMENTO hecho solamente “con la casa de
Israel y con la casa de Judá” (Jer.31:31), y ponerlo por el mismísimo punto
central de la tal adoración y asamblea, por lo cual, “se confunde el Judaísmo”
con la verdad de la Iglesia del Misterio, la presente dispensación y
llamamiento, en la cual, ningún pacto, ni antiguo ni nuevo, tiene o halla
lugar, sino que es según la Escritura una selección y una promesa hecha: “desde
antes de la fundación del mundo”.
Enviamos y exponemos este estudio orándole al Señor, para que
pueda dirigir su distribución, y así algunos, distraídos por la “inexplicable
jungla” de los sucesores de tales escritores como C.H. Macintosh y Richard
Holden, puedan abrir sus ojos, para ver y comprobar: “cuál sea la esperanza de
Su llamamiento”.
Una referencia a las palabras de cierre de J.N Darby, en su
“Sinopsis” sobre Hechos 28, nos mostrará que él también creyó, que, en la
puesta de parte de los Judíos, los creyentes se introducen en “otra esfera sobre
distintas bases”, y sin embargo sus seguidores también se volvieron
definitivamente de esta Cades-barnea, y edificaron sobre la epístola a los
Corintios su asamblea y su comunión; y estos, acusan con dureza, como también
lo hizo Israel, a los que aceptan esta bendita posición y han seguido su lógica
conclusión.
Esta provisional dispensación se denomina en Efesios 3:9: La dispensación del misterio escondido desde
los siglos en Dios, que creó todas las cosas.
EL MISTERIO
¿CUÁL ES LA DISPENSACIÓN DEL MISTERIO?
(Efesios 3:9)
Como guía y dirección de un escudriñar serio procurando la
verdad, la mayoría de los libros de la Biblia contienen una o más “palabras
llaves”, las cuales, si fielmente se aceptan y aplican, nos descubren abriendo
tesoros de verdad que, de otra manera, permanecerán ocultos por descubrir. En
tiempos pasados se han hecho intentos para enseñar que la epístola a los
Hebreos y la de los Efesios muestran la misma verdad, ministrando las dos el
mismo llamamiento, perteneciente a la misma dispensación. Sin embargo, por
muchos paralelismos que podamos venir a descubrir, no habrá mente imparcial
alguna que pueda resistir al hecho de que mientras que la característica
central de Hebreos sea EL NUEVO PACTO, explícitamente referible a la profecía de
Jeremías (Heb.8:8-13. Jer.31:31-34), la característica principal en cambio de
Efesios sea EL MISTERIO, explícitamente expuesto haber estado “escondido en
Dios” (Efesios 3:9) y “oculto desde los siglos y edades (generaciones)”, pero
que (solo) ahora ha sido dado a conocer” (Colos.1:26). No es nuestra intención
levantar esta discusión aquí, sino que en este estudio tendremos por objetivo
poner en claro, tanto como la gracia nos capacite, una respuesta a la cuestión
de “¿Cuál sea la dispensación del Misterio? – Antes de considerar tanto las
ocurrencias de la palabra “misterio” como sus variados contextos y conexiones,
será necesario procurar el significado esencial del término.
EL SIGNIFICADO DE “MISTERIO”
En primer lugar obserbamos que la palabra griega musterion no ha sido traducida, sino
traspuesta del original y expresada en letras castellanas. La palabra se deriva
de muo “cerrar, dejar cerrados” tal
como los labios o los ojos, y de ahí “preservar un secreto”. Esta raíz mu aparece en otros lenguajes además del
griego, con mucho del mismo significado. “Mudo”, proviene por via de la latina mutum, la griega muo y la sanscrita muka,y
del mismo modo muralla, mugido, munición,
y otras muchas palabras las cuales conllevan dentro la idea de algo cerrado
como su factor común. Existen otros términos en el Nuevo Testamento que indican
un entendido contraste con los misterios paganos que estaban en activa
operación en la tierra. Las muchas referencias a “lo perfecto” es uno de los
tales términos, la palabra indica a alguien que había sido “iniciado” en los
misterios:
Sin embargo,
hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez (perfección)…sabiduría
de Dios en misterio (1ª Cor.2:6, 7); Así
que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos (seamos de un mismo
sentir) (Fil.3:15).
Cuando el apóstol refirió: En todo y por todo estoy enseñado (Filip.4:12) utilizó la palabra
griega mueomai, “haber sido iniciado
en un misterio”. Es significativo que, cuando se muestra la ceguera y sordez en
incredulidad de Israel, en la proclamación del cercano adviento del reino de
los cielos donde tienen lugar los misterios del reino de los cielos, se emplee la palabra kammuo, “cerrar, o blindar” los ojos (Mateo 13:15), siendo que kammuo sea compuesta de kata “abajo” y muo “cerrar”. Al mismo tiempo que se debe mantener esta verdad, que
si Dios esconde y oculta alguna cosa, ninguna sabiduría o poder humano podrá
guiarnos a descubrir o dar a conocer, también es verdad que, una vez que un tal
misterio haya sido dado a conocer, se vuelve tan comprensible como cualquier
otro tema de revelación, y los siguientes pasajes dejan esta característica
suficientemente clara:
A vosotros os es
dado SABER los misterios (Mateo 13:11).
Porque no quiero
hermanos que IGNORÉIS este misterio (Rom.16:25).
Mas HABLAMOS
sabiduría de Dios en misterio (1ª Cor.2:7).
De acuerdo a la
REVELACIÓN del misterio (Rom.16:25.
Y si ENTENDIESE
todos los misterios (1ª Cor.13:2).
DÁNDONOS A CONOCER
el misterio (Efesios 1:9; 3:3).
Podrían ser citados otros muchos pasajes, pero estos serán
suficientes para demostrar que no hay nada de “misterioso” acerca de los
misterios de la Escritura, claro que son secretos, pero escondidos por Dios
hasta el tiempo señalado, para que se de la revelación, y así vengan a formar parte
de la verdad perteneciente al tiempo entonces presente y actual que
correscondan.
MISTERIO O MITO
La palabra traducida “fábula” en 1ª y 2ª Timoteo, Tito y 2ª
Pedro es la griega muthos, otra
derivada de muo. Al final de su
ministerio, el apóstol Pablo avisa de los tiempos peligrosos, y entre otras
cosas dice:
Todos los que están
en Asia ME han abandonado.
Apartarán el oído
de la VERDAD, y se volvieron a las FÁBULAS (o MITOS). (2ª Tim.1:15; 4:4).
Bien podemos ver y comprobar este triste abandonar a Pablo y
su enseñanza hoy en día, y la siempre creciente sustitución del “mito o fábula”
con su ceguera y engaño, puesta por el “misterio” con toda su gracia y gloria.
La primera ocurrencia de
musterion “secreto” o
“misterio” se halla en el libro del profeta Daniel, y hay mucho significado en
este simple hecho. Daniel puede ser comparado al apóstol Pablo. Ambos fueron prisioneros del Señor, ambos tuvieron un
mensaje especial para los “Gentiles”, ambos ejercitaron su ministerio en
consecuencia del fracaso y caída de Israel. La relación de Daniel, Israel,
Gentiles y Misterio puede ser obserbada en la siguiente secuencia:
Daniel
Reinado de Israel suspenso
Comienzo del tiempo de los Gentiles
Mateo 13
Los misterios del Reino Isaías 6:9, 10.
Hechos 28* Reino y
esperanza de Israel suspensos El
Misterio – para vosotros Gentiles
En cuanto a Israel concierne bien podría escribirse:
Cuando la HISTORIA
tuya cesa, comienza el MISTERIO.
Puede ser demostrado, por los registros del Antiguo
Testamento, que en más de una ocasión se ha parado el reloj de la palabra
profética, y mientras que el tiempo mundano corre, el tiempo respecto a Israel
se ha limitado a estar corriendo como lo-ammi
“no es pueblo Mío”, y durante el periodo de espera del cual se habla en Oseas
3, se introduce por Dios el paréntesis de la presente y actual dispensación del
Misterio en Hechos 28. No hay profecias, a no ser las que hallemos en las
epístolas de Pablo (especialmente las que tratan de los últimos días en 1ª y 2ª Timoteo) que vayan a ser cumplidas
durante la dispensación del Misterio. Israel es el pueblo de la profecía, y
cuando emerjan de su largo exilio y pongan sus ojos en Aquel que traspasaron,
la presente dispensación habrá llegado a su fin y cierre.
ISRAEL Y EL MISTERIO
Cuando consideramos todo lo que Dios ha dicho concerniente al
lugar que ocupa Israel en el ejercicio de Sus propósitos, cuando recordamos que
el propio Señor reconoció que “la Salvación pertenece a los Judíos” (Juan
4:22), cualquier fracaso o inclumplimiento de parte de Israel hacia su alto
destino, debe haberle ocasionado catastróficas consecuencias, y tanto si
creemos que en Hechos 28 sucedió la gran ruptura dispensacional o no, los acontecimientos
que sucedieron tanto a Israel como a Jerusalén en el año 70 D.C. produjeron un
cambio de la actitud de Dios para con los Gentiles Eso es imperativo, si es que
la salvación no haya venido a desaparecer de la tierra y se halle ahora
disponible. Lo que Dios haría, si Israel fracasase, nadie podría saberlo ni
decirlo, pues tal acontecimiento ni está previsto ni se discute nunca. Nadie
que haya vivido antes de que se produjera la historia de Hechos 28, excepto
probablemente el propio Pablo, sabía que antes
de la fundación del mundo, Dios hubiera previsto y providenciado el remedio
necesario para una tal condición; y hasta que esta nueva verdad le fue revelada
a Pablo como el Prisionero de Jesucristo por nosotros los Gentiles, permaneció
necesariamente siendo un “misterio” en el más pleno sentido del término. Estos
Gentiles alejados y extranjeros, sin Cristo, sin Dios, y sin esperanza, jamás
podrían haberse imaginado ser los sujetos de una tan superlativa gracia,
aquella tal de la que fue escrito:
Y juntamente nos
resucitó, y nos hizo SENTAR JUNTAMENTE en los lugares celestiales en Cristo
Jesús
Nunca pasó por la imaginación de hombre alguno, y mismo hoy
en día esta verdad es recibida y creída por comparativamente muy pocos
individuos.
Cuando el séptimo ángel haga sonar su trompeta, el misterio
de Dios habrá terminado. Si no hubiera habido pecado, ni muerte, ni fracaso, ni
serpiente, Satán o Diablo, no habría habido necesidad para el misterio o
secreto. El fracaso o incumplimiento de Israel en la proclamación del Evangelio
del Reino es suple y es sustituido por la introducción de “los misterios del
Reino de los cielos”, en los que el largo diferido final se relaciona con las
palabras de la segunda parábola, diciendo: un
enemigo ha hecho esto. El misterio del evangelio del cual se habla en
Romanos 16:25, como algo habiendo estado “oculto” desde el principio del mundo,
apunta a Romanos 16:20, donde Génesis 3:15 se trae en evidencia, y la enemistad
entre las dos simientes es lo que conlleva por detrás. A medida que vamos
recorriendo los diversos misterios del Nuevo Testamento que conllevan nuestro
llamamiento, nos daremos cuenta que esta característica es constante. El
Misterio es la respuesta de la Sabiduría de Dios para las maquinaciones de Su
tenaz adversario. Dios revela Su voluntad, pero no siempre hace conocido lo que
pueda ser el “misterio” de Su voluntad (Efesios 1:4, 5, 9). Fue la revelada
“voluntad” Divina que, si Adán desobedeciese el mandato de Dios, en ese mimo día…ciertamente moriría. Fue
sin embargo el misterio de Su voluntad, y del todo desconocido para Adán, que
tuviese consigo previsto un Redentor antes
de la fundación del mundo (1ª Pedro 1:19, 20), y así prender al sabio en su
propia astucia y burlar al diablo en todos sus ardilosos caminos.
EL BAUTISMO EN MOISÉS
(El bautismo del cual el agua queda excluida)
Nosotros los que publicamos este estudio hemos sido, por
aquella fe que es la sustancia de las cosas que se esperan, introducidos a una
tierra prometida, un territorio que no está cercado por fronteras terrenales,
ni tampoco fluye en él leche y miel, ni tiene el asiento de una Jerusalén
terrenal, conteniendo el “Mar Muerto”; pero que sin embargo, del cual, el
territorio terrenal de la promesa puede ser empleado como un tipo. Hemos sido redimidos
por la preciosa sangre del mismo modo que Israel lo fue por la Pascua (Efesios
1:7), y hemos tenido nuestra propia experiencia tipo Mar Rojo como ellos
también, por lo menos en un vital sentido. Israel, saliendo de Egipto, fueron
¡bautizados EN Moisés” (1ª Cor.10:1, 2), nosotros hemos sido bautizados EN
Cristo. Este es el primero y más ignorado de los bautizos. Las sociedades
cristianas han concentrado demasiado la atención sobre el bautismo que fue
introducido en el tabernáculo de adoración, del cual la epístola a los Hebreos
declara diciendo ser como “un distinto bautismo y carnales ordenanzas impuestas
sobre ellos”, que en aquel esencial y único bautismo que había sido traspuesto
e ignorado. En la mayor parte donde se menciona la travesía del Mar Rojo, se
llama nuestra atención para el hecho singular de que Israel entró “por tierra seca en medio del mar”:
Los hijos de Israel
entraron por el medio del mar, EN SECO…y los hijos de Israel fueron por el
medio del mar, EN SECO.
Los hijos de Israel
pasaron EN SECO por medio del mar.
Jehová HIZO SECAR
las aguas del Mar Rojo.
Jehová vuestro Dios
SECÓ las aguas del Jordán a la manera que…lo había hecho en el Mar Rojo.
Volvió el mar EN
SECO; por el rio pasaron a pie.
Reprendió al Mar
Rojo Y LO SECÓ, y les hizo ir por el abismo como por un desierto.
El que dividió las
aguas delante de ellos…el que los condujo por los abismos como un caballo por
el desierto.
Por la fe pasaron
el Mar Rojo…por tierra SECA.
Éxodo 14:22, 29; 15:19; Josué 2:10; 4:23; Salmos 66:6; 106:9;
Isaías 63:12, 13; Hebreos 11:29.
Si creemos que “toda la Escritura es dada por inspiración de
Dios” entonces esta repetitiva insistencia sobre la “tierra seca” es una verdad
esencial. Si creemos que el Antiguo Testamento tipifica y es sombra de las
realidades del Nuevo Testamento, no podemos emplear el bautismo de agua para
cumplir en la iglesia el tipo del bautismo de Israel en Moisés. La iglesia del
Misterio es bautizada en Cristo, y tiene la misma insistencia sobre la ausencia
de agua (EN SECO). En la unidad del espíritu (Efesios 4:3-5) no hay sino “un
solo” bautismo, mientras que durante los Hechos había el bautismo tanto en agua
como en espíritu (Hechos 10:47). Esta unidad no tolera dos bautismos, al igual
que tampoco toleraría dos Cuerpos, dos tipos de fe o dos Señores. Antes de que
podamos venir a participar en la más alta gloria de la enseñanza de Efesios,
este bautismo único, tipificado por el bautismo de todo Israel “en Moisés” sin
un rociamiento de agua en el proceso, debe venir a ser un hecho y producirse.
Sepultados con Él
en el bautismo (Colos.2:12) tiene de seguida la frase En
Quien también fuisteis circuncidados con la circuncisión no hecha de manos….por
la circuncisión de Cristo,
Y cuando pueda ser provado que la Iglesia de Colosas fuesen
intruidos a practicar el rito de la circuncisión literal, será el tiempo
adecuado para argumentar que la sepultura con bautismo, tome a seguir lugar en la fuente por el
rociamiento o en el estanque por inmersión. Hasta entonces no.
Asumiendo que el
lector nos haya ido siguiendo en espíritu hasta aquí, y que tiene consigo el
deseo de examinar este racimo de
bendiciones representado por este racimo de uvas de Escol, vayamos ahora y
pongamos nuestra atención para comprobar algunas características unicas de esta
gran Epístola a los Efesios.
TODA BENDICIÓN ESPIRITUAL
(Efesios 1:3)
Escribiendo a los creyentes anteriores a la gran frontera
dispensacional de Hechos 28, Pablo habla de “la bendición de Abraham” viniendo
sobre los Gentiles, sin embargo Abraham nunca lo menciona en sus “Epístolas en
Prisión”, y ninguna bendición de Abraham se asocia, ni con los “lugares
celestiales,” ni “antes de la fundación del mundo”. Existen algunos términos
empleados en la Escritura, los cuales, por su propia naturaleza y el lugar que
ocupan en el esquema de la salvación, aparecen tanto en unas como las otras
Escrituras del apóstol. Tales términos como “fe”, “redención”, “justificación”
nos vienen a la mente inmediatamente, y se encuentran en muchas de las
epístolas, tanto las escritas anteriormente a Hechos 28 como en las
posteriores. Nadie, por tanto, podrá negar el empleo de la palabra “bendición”
cuando se habla de estas grandes doctrinas de salvación, a pesar del hecho de que
Romanos 15:29 “la plenitud de las
bendiciones del evangelio de Cristo”, 1ª Cor.10:16 “la copa de bendición que bendecimos” y Gálatas 3:14 “la bendición de Abraham”, sean otras
ocurrencias de la palabra en las epístolas de Pablo. En lo que dice respecto a
las Epístolas en Prisión, Efesios 1:3 permanece aislado, la palabra “bendición”
se nos introduce en las mismas palabras de apertura de la nueva revelación, y
nunca más se emplea de manera alguna por el apóstol. Términos tales como sentados juntamente y bendito reciben su importancia y énfasis
por su “solitaria aparición”. Son y aparecen una única vez y se mantienen fuera
de comparación.
Green, en su manual dice que donde el adjetivo pas “todo” en el singular se escribe sin
el artículo “el”, significa “cada una”, pero con el artículo significa “la
totalidad de” el objeto o sujeto que se califica. Así, por tanto, pasa polis significa “cada ciudad”; pasa he polis o he pasa polis “la totalidad de la ciudad”.
La iglesia del cuerpo único es bendita con cada una de las bendiciones que son espirituales. Esto tiene un
mayor alcance y amplitud en vista que decir simplemente toda bendición espiritual, porque si el número de las bendiciones
no fuesen sino solo unas pocas – digamos cuatro, podría aun asi decirse como
“todo lo espiritual”, mientras que la mente de cualquiera se queda más
inclinada con la idea comprendida en el hecho de que, no haya bendición alguna que no esté incluida en la categoria de
“espiritual” o que sea omitida. Es muy probable, que, mientras aquí en esta
vida andemos, solo seamos capaces de
apreciar un diez por ciento de lo todo lo que aquí se nos declara y concede tan
generosamente.
En completo contraste con las bendiciones espirituales del
Misterio , están las carnales o naturales bendiciones de la ley.
Bendito serás tú en
la ciudad, y bendito tú en el campo…benditas serán tus canastas y tu artsea de
amasar…Jehová te enviará bendición sobre tus graneros…y te hará Jehová
sobreabundar en bienes…(Deut.28:1-11).
Bienaventurado todo
aquel que teme a Jehová; que anda en Su camino; cuando comieres el trabajo de
tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien. Tu mujer será como vid que
lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor
de tu mesa (Salmos 128:1-3).
Cuán completamente opuesto es todo esto en comparación con la
experiencia del creyente bajo la dispensación de gracia. Al igual que Pablo, él
puede bien saber lo necesario que sea el sufrimiento, sentir la carencia,
conocer por experiencia lo que sea vivir continuamente en tribulaciones. No
tendrá la garantía de un hogar donde vivir, él no tiene la promesa de una
protección especial durante los tiempos peligrosos, su canasta y artesa pueden encontrarse sin provisiones, mientras que
los impíos se muestran prósperos y repletos. Sería necio evaluar la dignidad
del hombre espiritual por su cuenta bancaria, o por cualquier otra
circunstancia material. Efesios 1:3 no dice nada del pan diario, ni de un hogar
permanente terrenal por habitación, ni de comodidades o de éxito en los
negocios. Él pone sus sus ojos en nuevo lugar, el espiritual, el cual se basa
en la resurrección. La garantía de nuestra herencia no está en un racimo de
uvas como aquel que los espías trajeron cuando regresaron de Escol, ni tampoco
son hombres de carne y sangre nuestros enemigos, sino que son Caanitas
espirituales, principados y potestades.
EN LUGARES CELESTIALES
(Efesios 1:3)
Ya hemos repetido muchas veces que esta frase es única, que
tan solo aparece en la epístola a los efesios y en ninguna otra parte. Los
incautos bien pueden facílmente inquietarse cuando lean y vean, a pesar de lo
que ya hemos dicho, que epouranios aparezca
en quince otros lugares además de Efesios, ampliamente distribuida en lugares
como Mateo, Juan, 1ª Corintios, Filipenses, 2ª Timoteo y Hebreos. Hemos sido
acusados de confundir a la gente de Dios y de tergiversar la Escritura, y sin
embargo, a pesar de todo lo que se haya dicho o pueda venir a decir, nosotros
volvemos a repetir que la frase en los
lugares celestiales, en tois epouraniois es única, no apareciendo en parte
alguna que no sea en la epístola a los Efesios. La palabra “celestial” epouranios ciertamente aparece en otros
lugares, nosotros jamás hemos negado este hecho. En Mateo 18:35 leemos “Mi
Padre celestial (que está en los cielos)” y en Juan 3:12, de “las cosas
celestiales”, en 1ª Cor.15:40 de “los cuerpos celestiales” y en Hebreos de
aquellos que “han sido partícipes de los dones celestiales”. Nadie, hasta donde
nuestro conocimiento nos permita decir, ha podido jamás sostener que estos
hebreos que gustaron el don celestial, hubieran ascendido al cielo para poder
degustarlo! Hay muchas cosas que pueden ser celestiales en su origen y en
carácter que no se disfrutan “en el cielo”, y este es precisamente el punto,
esta es la característica que es única. El lector concordará en que la palabra
“lugares” responde a la cuestión “¿dónde?” y nuestra primera consideración debe
ser examinar las Escrituras para ver si “esto sea así”.
Hou es un adverbio de
lugar, y se usa de manera elíptica en vez de plena expresión eph hou topou “en el lugar que”. En
Colosenses 3:1 leemos buscad las cosas de
arriba, DONDE Cristo está sentado a la diestra de Dios. Ahora veremos que los lugares celestiales es sinónimo de donde Cristo está sentado a la diestra de
Dios, y que está aliado además con la palabra ano “arriba”, la cual se conecta también directamente estos lugares
celestiales.
Este pasaje único, Colos.3:1, establece que Cristo se
representa como estando en algún LUGAR, y si Él dice estar sentado a la diestra
de Dios en los lugares celestiales en Efesios, no precisamos de añadir nada al
respecto. Cada uno de los lectores es consciente de que una tal verdad es
verdadera, porque Efesios 1:20, 22 dirige nuestra atención a la exaltada
posición de Cristo, Quien, habiendo sido levantado de la muerta, se sentó a Su diestra en los lugares celestiales. Esta
esfera de tan alta gloria se define posteriormente; se dice que está por encima de todo principado y potestad (Efesios
1:21). La simple conexión que conlleva ano
es suficiente para ponernos “donde” Cristo mismo está sentado a la diestra
de Dios (Col.3:1), consecuentemente, la más intensiva huperano empleada por el apóstol, y traducida “por encima” en
Efesios 1:21, no puede significar nada menos, debe significar todavía más que
la simple ano. Si permitimos que el
apóstol se exprese por sí mismo, acabaremos con todas las dudas en cuanto a la
natura de esta exaltación. En Efesios 4 leemos:
El que descendió,
es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo
(Efesios 4:10).
Observemos una o dos características en el pasaje: “Subió por
encima”, anabaino, literalmente
significa “subir a lo alto” como alguien subiría una montaña (Mateo 5:1); o
como los falsos pastores “suben” por una vía distinta (Juan 10:1). La Ascensión
se pone en contraste con su “descenso” katabaino.
Esto significa primariamente “descender” de la manera que la lluvia desciende
(Mateo 7:25), o cuando se desciende una montaña (Mateo 17:9). Efesios 4 nos
dice que Su descenso llegó a las partes
más bajas y que Su Ascenso se dio por
encima de todos los cielos, y para que no seamos tentados en ninguna manera
a ponerle limitación a este ascenso exhibido, se nos informa a seguir que este
Descenso y este Ascenso lo llevó a cabo para que pudiese llenarlo todo. Consecuentemente, el Salvador ascendido a la más
alta concevible posición en gloria. Así que es esta posición, descrita como huperano - “por encima de todos los
cielos”, la que encontramos en Efesios 1:21, por encima de todos los principados y potestades. Las dos
expresiones son co-extensivas en alcance y significado. En otras partes del
Nuevo Testamento leemos de esta Ascensión y en una o dos referencias le dan un
significado añadido señalando la frase que estamos examinando. El apóstol,
hablando de la Ascension cuando escribe a los Hebreos, dice que Cristo atravesó los cielos. La palabra aquí
empleada es dierchomai “pasar a
través”, tal como Israel atravesó, o pasó a través del Mar Rojo (1ª Cor.10:1) o
tal como se dice del proverbial camello que pasa
a través del ojo de la aguja (Mateo 19:24). Así también, una vez más, en
Hebreos 7:26 se dice que Cristo ha sido hecho
más sublime que los cielos. Debemos, por tanto, entender que epi en la compuesta epouranios realmente indica tanto posición como lugar – cada
referencia hasta ahora considerada apuntan a este hecho único, esto es, “dónde”
Cristo se sienta, es decir, “dónde” todas las bendiciones espirituales se
disfrutan.
Sin embargo, con esto todavía no hemos acabado nuestro
examen. De Cristo se dice que está en “el cielo” (Hebreos 9:24), en la mima
epístola que dice haber “atravesado los cielos”. ¿Qué puede significar esto? El
lector Hebreo, que conocía bien el primer capítulo de Génesis, no precisaba
explicaciones. El cielo, que está “a la diestra de Dios”, es el cielo de
Génesis 1:1. Los cielos a través de los cuales Cristo “pasó” y por encima de
los cuales ascendió se denominan el “firmamento” o la “expansión” en Génesis
1:6. Este “cielo” desplegado durante las edades “como una cortina” y “como una
tienda por habitáculo”, tiende a desaparecer. El Señor está por encima de este
“cielo” limitado, al igual que sucede con la esfera “más alta” de bendición
otorgada a la iglesia de esta dispensación. Aquí, por tanto, tenemos dos
características únicas de este alto llamamiento de Efesios.
No es posible, ni mismo deseable, que señalemos aquí cada una
de las diferencias de opinión, pero en el caso presente el silencio podría ser
mal interpretado, y hacerle daño a la causa de la verdad. Un venerado profesor
que ha defendido el gran principio de la correcta división durante muchos años
ha publicado sus pareceres acerca de “los lugares celestiales” en un panfleto
titulado:
“La Tierra, y no el Cielo, es el hogar futuro de los
redimidos de Dios”, y dice así:
Esto es lo que yo
creo. Es una creencia que no se basa en la tradición, ni sobre emociones, ni
sobre pueriles deseos. No es una conclusión a la cual yo haya llegado
precipitadamente.
La confesión mantenida de este hermano es que las palabras
traducidas en Efesios “en los lugares celestiales” debían haber sido traducidas
“entre seres celestiales”.
En primer lugar, si la adición de la palabra “seres” fuese
permitida, entonces también podría serlo la adición de la palabra “lugares”. Si
Efesios 1:3 fuese la única ocurrencia de la frase griega así traducida,
tendríamos que admitir que había la misma cantidad de razón para aceptar tanto
una como otra traducción. Pero es que este no es el caso. Volvemos a recordar
aquí la segunda ocurrencia de esta frase, es decir, en Efesios 1:20.
Aquí la referencia se hace a la Ascension que, tal y como
Efesios 4:10 demuestra, ubica al Señor “por encima de todos los cielos, para
llenarlo todo”, igual que Efesios 1:20-23 revela que Cristo nuestra Cabeza está
sentado a la diestra de Dios “por encima de todo principado y potestad”.
Cristo no está representado aquí como estando sentado ENTRE
estos seres celestiales, sino POR ENCIMA de ellos. El apóstol además va más
lejos, al punto de incluir “todo nombre que se nombra” tanto ahora como en el
futuro, y afirma su argumento por la citación que da diciendo “y puso todas las
cosas bajo Sus pies”. Pablo no deja que tengamos ni sombra de duda en cuanto a
lo que esta confesión implica.
Todo lo sujetaste
bajo Sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea
sujeto a Él (Heb.2:8).
Y cuando dice que
todas las cosas han sido sujetas a Él, claramente se exceptúa Aquel que sujetó
a Él todas las cosas (1ª Cor.15:27).
Con esto por nuestra guía, declinamos aceptar cualquier
conclusión, por muy paulatinamente que a ella se haya llegado, diciendo que en
este pasaje deberíamos entender que el Cristo sentado se conciba solo como
ENTRE, y no POR ENCIMA de cada uno de los seres espirituales: solamente DIOS se
mantiene como la más golriosa excepción.
Estamos más seguros que nunca de que hemos sido bendecidos
con todas las bendiciones espirituales EN los lugares celestiales, y al mismo
tiempo que estemos agradecidos por las opiniones contrarias, porque nos han
llevado con diligencia a “procurar escudriñar y ver” si es que estas cosas sean
así, no podemos hacer otra cosa sino dedicarnos con aquellos que no puedan ser
capaces de examinar tales sugestiones por ellos mismos.
Resumiendo lo que hasta ahora llevamos visto de “las uvas” de
nuestro “Escol”, se incluye:
(1)
Cada una de las bendiciones espirituales, que serán
disfrutadas.
(2)
En los lugares celestiales, donde Cristo está sentado a la
diestra del Padre.
ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO
(Efesios 1:4)
Esta compañía unica la
iglesia que es Su Cuerpo no solamente está bendecida con cada una de las
bendiciones que sean espirituales, ni solamente bendecida en los lugares
celestiales, sino que además fue escogida antes de la fundación del mundo. Este
punto también es único. Tenemos un cierto número de pasajes que hablan de
aquellos que están asociados con una elección y un llamamiento DESDE la fundación
del mundo, pero solamente de una única compañía se ha dicho haber sido escogida
DESDE ANTES. Repasemos las Escrituras que emplean ambos términos para verlas
bien:
DESDE LA FUNDACIÓN
(1)
Con referencia al empleo de parábolas, hablando de los
misterios del reino del cielo.
Para que se
cumpliese lo dicho por el profeta cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca;
declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo. (Mateo 13:35).
(2)
Con referencia a la separación de las naciones en la
segunda venida de Cristo.
Entonces el Rey
dirá a los de Su derecha: Venid, benditos de Mi Padre, heredad el reino
preparado para vosotros desde la fundación del mundo. (Mateo 25:34).
(3)
Con referencia al carácter de aquellos que asesinaron a
los profetas que les fueron enviados.
Para que se demande
de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la
fundación del mundo. (Lucas 11:50).
(4)
Con referencia a carácter típico del Sabbath:
Por tanto juré en
mi ira: No entrarán en Mi reposo; aunque las obras Suyas estaban acabadas desde
la fundación del mundo. (Hebreos 4:3).
(5)
Con referencia al carácter de la ofrenda de Cristo:
Y no por ofrecerse
muchas veces…de otra forma le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde
el principio del mundo (Hebreos 9:25, 26.
(6)
Con referencia a los nombres escritos en el libro de la
vida:
Todos los moradores
de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del
Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo (Apoc.13:8).
ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO
(1)
Con referencia a Cristo solamente:
(a)
Porque Me has amado
desde antes de la fundación del mundo (Juan 17:24).
(b) Como de un Cordero sin mancha y sin contaminación, ya
destinado desde antes de la fundación del mundo (1ª Pedro 1:19,
20).
(2)
Con referencia a los redimidos:
Nos escogió en Él
antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha (Efesios 1:4).
No será necesario que hagamos comentario alguno sobre las
clarísimas diferencias que hay entre estos dos grupos de pasajes. Sin embargo,
será bueno que no descuidemos un precioso detalle de doctrina que se revela
cuando comparamos juntas las tres referencias a “antes de la fundación”.
En Juan 17:24 Cristo fue “amado” agapao; en 1ª Pedro 1:19, 20 era “sin mancha y sin contaminación” amomos; en Efesios 1:4 del creyente se
dice haber sido escogido antes de la fundación del mundo “en amor” agape, para que fuésemos “santos y sin
mancha” amomos.
Aquí, aquellos que fueron escogidos en Cristo, fueron
considerados como estando tan cercanamente identificados con el Amado, que no
solamente se dice que fueron “crucificados juntamente con Cristo” y “levantados
juntamente” tal como en el más temprano ministerio de Pablo, sino además se
dice que fueron “sentados juntamente con Él” y para que, por último, “sean
manifestados juntamente con Él en gloria”, en las epístolas del Misterio.
Estos dos conjuntos de términos “antes” y “desde”, indican
dos distintos periodos. En estudios posteriores demostraremos que “antes” o
“desde” la edades del tiempo, en algunas vertientes, un similar conjunto de
terminos, pero antes de que puedan ser aliados debemos llegar a entender algunas
cosas del significado de la palabra “fundación”.
Felizmente, tenemos una cita en el Nuevo Testamento, en
Hebreos 1:10, donde la palabra “fundación” se expresa por la palabra themelion, pero cuando vamos a
cualquiera de estos pasajes donde las palabras “antes” o “desde” la fundación
del mundo aparecen, no encontramos themelion,
sino que se emplea la palabra katabole.
Ahora bien, es imposible argumentar que Pablo, por alguna
peculiar razón, no conociese y por eso no emplease la palabra themelion, puesto que la emplea como la translación de la fundación de un templo
en Efesios 2:20: el fundamento de los
apóstoles y profetas, y una vez más en 1ª Cor.3:10 y 2ª Timoteo 2:19. Por
tanto, debe haber una buena razón para haber escogido una tan diferente palabra
como lo sea katabole. Esta palabra se
ha introducido en nuestro lenguaje como un término biológico, siendo que el
nombre dado al proceso en un organismo o una célula viva, por el cual el
material nutritivo queda absorbido en materia viva, se denomine metabolismo, y este proceso se divide
en: (1) el metabolismo constructivo
que se denomina anabolismo, por el
cual el protoplasma se descompone en sustancias simples para realizar
específicas funciones; y (2) el metabolismo
destructivo, que se denomina katabolismo.
En su uso biológico, katabole
indica “destrucción”. Es extraño, que si esta palabra significase “edificar
sobre una fundación”, debería haber sido adoptado por los científicos para
indicar exactamente lo opuesto, esto es, interrupción.
Una muy clara evidencia de cuál sea el significado esencial de katabole puede deducirse por el uso de
la forma verbal kataballo. Este verbo
se emplea tres veces en el Nuevo Testamento:
Derribados, pero no destruídos
(2ª Cor.4:9)
Ha sido lanzado fuera el
acusador de nuestros hermanos (Apoc.12:10)
Aquí se indica claramente el significado de la palabra. La
otra referencia se halla en Hebreos 11:11, donde se traduce “concebir” con el
sentido de sacar para fuera un bebé de la barriga de la madre. En Hebreos 6:1
la palabra se emplea con themelion,
la verdadera palabra para una fundación,
pero esta adición altera su intención, y ahí parece tener su primitivo
significado “derribados”, pero tanto
si el sentido pueda ser el de “derrocar”, o de “poner una fundación”, solo un estudio
más detallado y profundo del contexto podrá decidirlo. Job 12:14 citado abajo,
tiene su peso.
Katabalo aparece veitinueve
veces en la versión de las Escrituras Septuaginta del Antiguo Testamento. Si
citamos estas referencias donde la
palabra katabalo aparece, fortalecerá
la fe de muchos, y aprofundará la convicción de la mayoría, pero para evitar
ocupar una cantidad de espacio desproporcionada, los versículos no serán
expuestos en su totalidad.
Joab trabajaba por
derribar la ciudad (2ª Sam.20:15)
Y talaréis todo
buen árbol (2ª Reyes 3:19, 25)
…mientras uno derribaba
un árbol (2ª Reyes 6:5)
Allí lo mataron con una espada (2ª Crón.32:21)
Si Él derriba, no
hay quie edifique (Job 16:14).
Su horror me despedazó (Job
16:9)
Me quebrantó, de
quebranto en quebranto (Job 16:14)
…para derribar al
pobre y al menesteroso (Salmo 37:14)
En asolamientos los harás
caer (Salmo 73:18)
…para abatirlos en
el desierto (Salmo 106:26, 27)
Las palabras del chismoso son como bocados suaves (Prov.18:8)
Como ciudad derribada y
sin muros (Prov.25:28)
Por lo cual lamentaré con
lloro de Jazer por la viña de Sibna (Isaías 16:9)
Porque derribó a
los que estaban en lugar sublime (Isaías 26:5)
…y haré que caigan vuestros
muertos delante de vuestros ídolos (Ezeq.6:4)
…y les haré caer a
espada delante de sus enemigos (Jer.19:7).
Y demolerán los
muros de Tiro y derribaran sus torres
(Ezeq.26:9)
…y te arruinarán tus
muros (Ezeq.26:12
Y te dejaré en el
desierto (Ezeq.29:5)
…y haré que la espada se
le caiga de sus manos (Ezeq.30:22)
…y lo derribarán,
sus ramas caerán sobre los montes (Ezeq.31:12)
Como espada de fuertes haré
caer tu pueblo (32:12)
Sobre todos los montes de Jerusalén caerás (Ezeq.39:4)
…y derribará a
muchos millares (Dan.11:12)
Esta es en verdad una lista formidable, y la verificación de
cada una de las referencia no es una tarea fácil, aunque en uno o dos pasajes
no tengamos en el Hebreo una obvia equivalencia, aun así, no creemos que sea
posible para cualquier lector no quedarse impresionado con la solidaria igualdad
de sus testimonios. Cada una de las referencia hace de una u otra manera el
sentido de “derribo” o “demolición”, ni
una sola hace mención de la traducción hecha de Efesios 1:4.
Y esto no es todo. Si cada referencia se lee en su contexto,
se comprobará que las referencias recaen hablando de las batallas, los asedios,
de la destrucción, del juicio, con tíulos que recaen también por el lado más
pesado de la balanza. Si en adición descubrimos las palabras que han sido
traducidas por katabolo en la
Septuaginta, nuestra evidencia entonces se hace del todo completa. Estas vamos
a exhibirlas, para beneficio de cualquiera que no tenga facilidad para
descubrirlas.
Naphal Derribar, hacer caer a tierra (2ª
Sam.20:15 y dieciséis referencias más).
Haras Derribar (Job 12:14; Ezeq.26:4, 12)
Shachath Corromper o destruir (Ezeq.26:4)
Natash Abandonar, dispersar (Ezeq.29:5;
31:12)
Nathats Quebrar (Ezeq.26:9).
Parats Provocar a ira (Job 16:14; Salmo 106:29)
Taraph Despedazar (Job 16:9)
Satan Odiar (Job 16:9)
Ni una sola palabra Hebrea que signifique edificar, o asentar
una fundación, o eregir, tenemos aquí; sino una variedad de palabras con cada
una significando destrución, espoliar o causando quiebra. Esta es una “prueba positiva”, y no se precisa
ningún razonamiento excepto el más elemental reconocimiento del hecho cuando
tan claramente se nos presenta. Desde cualquier punto de vista que lo miremos,
la palabra katabole en Efesios 1:4
debería haberse traducido “derribado” , “quebrado”.
La Iglesia del Cuerpo Único, consecuentemente, es bendita con
peculiares bendiciones, y estas bendiciones tienen que ser disfrutadas en una
particular esfera, y esta Iglesia es la única compañía conectada especificamente
con el “derribe, o quiebra del mundo.” (La prueba final de que este “derribo” o
“caída” se refiere en Génesis 1:2, la hallaremos en el artículo sobre Efesios
en el Volumen 36 del Expositor de los de
Berea)
ACEPTES EN EL AMADO
(Efesios 1:6)
Cuando pensamos de las maravillas del amor redentor, y
examinamos pasajes tales como 1ª Cor.1:30 o 3:22, 23, donde Cristo es hecho
para el creyente “sabiduría y justificacion, y santificación y redención” y
donde leemos “vosotros sois de Cristo”, y Cristo es de Dios”, bien podemos
objetar y discrepar lo que sugiere, es decir, que ser “aceptos en el amado” es
una de las bendiciones únicas y
exclusivas de la dispensación del Misterio. Pero examinemos por nosotros
mismos. Las palabras “hechos acepte” traducen la griega charitoo, la cual aparece solamente una vez además de aquí en el
Nuevo Testamento. Se halla en la salutación del ángel a María:
Salve, MUY
FAVORECIDA (Lucas 1:28)
Tan único y especial es este término, que la palabra griega
es desconocida entre los Clásicos Griegos, y con toda seguridad nadie podrá
negar que, María, la madre de nuestro Señor, debe ocupar un lugar único en la
historia de la clase femenina. El estar asociada sobre ella la profecía de
Génesis 3:15 y de Isaías 7:14 y 9:6, y al estar asociada como estuvo tan
intimamente con el misterio de la Piedad (1ª Tim.3:16, le da a esta pobre mujer
un lugar que es de hecho uno de los más favorecidos. Es esta la palabra que el apóstol escogió de entre todas las palabras
que estaban disponibles, porque NINGÚN OTRO LLAMAMIENTO es asi relacionado a
Cristo en Su suprema posición celestial como está iglesia del Misterio. El
título de Cristo “El Amado” también es tan excepcional como amoroso. El título
se halla en Mateo 3:17, 12:18 y 17:5, en los cuales leemos las palabras
añadidas “tengo complacencia”. En Colosenses, que pertenece a la misma
dispensación de Efesios, Cristo es llamado “Su amado Hijo” (Col.1:13), pero
Efesios 1:6 es la única ocurrencia del título “El Amado” fuera de los
Evangelios. Tanto los “aceptes” por tanto, como el Único en Quien esta
aceptación se halla, son únicos.
Ya hemos exhibido algunas de las bendiciones que pertenecen
exclusivamente a esta dispensación del Misterio. Rogamos encarecidamente al
lector que pondere estas bendiciones delante de Dios, y que vuelva a leer la
exhortación dada por Caleb y Josué (Núm.14:6-9) y la terrible alternativa de
Números 14:10. Hay, no en tanto, más bendiciones únicas para mostrar, y la
siguiente es un título dado a la iglesia del cuerpo único que parece demasiado
maravillosa como para ser verdad. Se denomina:
LA PLENITUD DE AQUEL QUE TODO LO LLENA EN TODOS
(Efesios 1:23)
El Salvador descendió hasta las partes más bajas de la
tierra, y ascendió por encima de todos los cielos, para que pudiera llenar
todas las cosas (Efesios 4:10, 11); y la iglesia que es Su Cuerpo, ¡es la
plenitud de Aquel que llena todo en todos! Esta iglesia tiene una posición que
no es, ni más ni menos, que “La medida de la estatura de la PLENITUD de Cristo”
(Efesios 4:13). ¿Dónde, en cualquier otra parte o totalidad de las restantes
Escrituras, podremos hallar una tal posición o un tal título así? En ninguno. A
este más alto y maravilloso llamamiento se refiere el apóstol en Col.2:9, 10,
diciendo:
Porque en Él habita
corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos
(LLENOS HASTA LA PLENITUD) en Él, que es la Cabeza de todo principado y
potestad.
El siguiente comentario, hecho por J. Armitage Robinson, es
muy sugestivo:
“Aquí llegamos a la, que, tal vez, sea la más remarcada
expresión en toda la epístola. Es la frase en la cual S. Pablo le hace una
descripción posterior a la iglesia, de
la cual, acaba de declarar que es, el Cuerpo de Cristo: “la plenitud de Aquel que llena todo en
todos”. Cuando el apóstol habla así de la iglesia, como siendo el Pleroma, o Plenitud de Cristo, y en el
mismo momento habla de Cristo, como “estando Su Ser repleto”, parece querer
decirnos que, en algún misterioso sentido, la iglesia es aquella sin la cual,
“el Cristo,” no está completo, sino que solo con la cual se completa o estará
completá…”
Exactamente igual que leemos en Filipenses que para el
propósito de la salvación, el Señor “se vacío a Sí Propio” (heauton ekenose Filip.2:7), de igual modo, todavía en relación al
proposito redentor, y sin entrometerse en medio de la esencial Deidad, aquel “vaciarse” de Su más maravilloso
DESCENSO en humanidad, se ve más que recompensado, por esta igualmente
maravillosa contrabalanzada “plenitud” asociada con Su ASCENSIÓN: como la
Cabeza de ésta Su compañía. De hecho en cada una de las eferas se verá muy
“satisfecho” (Isaías 53:11).
Luego a seguir a esta
más maravillosa revelación del propósito Divino en esta iglesia única, viene la
igualmente sobre excelente declaración, de que esta compañía está
potencialmente:
SENTADA JUNTAMENTE EN LOS LUGARES CELESTIALES EN CRISTO JESÚS
(Efesios 2:6)
Esta iglesia coincide con aquellos cuyo llamamiento se basa o
fundamenta en la epístola a los Romanos, en que ambas son reconocidas como
habiendo sido vivificadas juntamente, levantadas juntamente con Cristo, pero
jamás en todas las más altas cimas de enseñanza, o de exhultante adoración, se
tiene cualquier creyente de cualquier otro llamamiento visto así “sentado
juntamente”, donde Cristo se sienta a la diestra de Dios. Sunkathizo no aparece sino una sola vez en el Nuevo Testamento,
esto es, en Lucas 22:55, cuyo pasaje no tiene relación con el sujeto que
estamos viendo, haciendo así que Efesios
2:6 sea único en el registro de las bendiciones. Kathizo significa “sentarse”, pero hay comparativamente pocos
pasajes donde la idea de autoridas esté ausente. Este aspecto o característica
de la palabra nos ha llegado hasta nuestra lengua en los días de hoy; cátedra es un asiento, hablar ex cathedra es hablar con autoridad, y
una cathedral es asi nombrada por el
“asiento” o trono del obispo que contiene la autoridad. Cuando leemos Efesios
1:20-22, parece casi imposible que cualquier creyente , exceptuando aquellos
que eran Gentiles, pudiesen estar tan próximamente ligados a Cristo, como para
ser contados y reconocidos no solo levantados
juntamente, sino además habiendose sentado en esos lugares celestiales “por
encima de todos”. Tal es la gloria de Su gracia. La epístola a los Hebreos
enfatiza el hecho de que Cristo esté sentado a la diestra de Dios, pero en
ninguna parte suya a través de toda la epístola se le dice allí jamás al
creyente que esté “sentado juntamente” en
el más santo de todos los cielos. Los creyentes Hebreos fueron convidados a
“acercarse” - los Efesios fueron hechos “cercanos”, y por muy maravilloso que
sea el llamamiento que se revela en Hebreos, en nada se compara a Efesios 2:6,
y nada parecido se puede hallar tampoco en ninguna de las demás epístolas.
CONCLUSIÓN
Aquí, bajo el símbolo del racimo de uvas de Escol, hemos
presentado unas pocas de las bendiciones únicas que se hallan SOLAMENTE en la Dispensación
del Misterio, y que son peculiares a las epístolas de Pabro que fueron escritas
por él después que Israel hubiera sido puesto de lado y pasó a ser Lo-ammi en Hechos 28.
Si el presente lector no fuese capaz de aceptar la idea de
que Hechos 28 constituye una “Frontera Dispensacional”, le recomendamos que
compruebe las evidencias expuestas en el panfleto con ese título. Si después de
comprobarlo, el lector se mantiene convencido que así no sea, debemos aceptar
alguna medida de culpa por nuestra presentación, pero por otro lado, los tales
lectores, bien pueden pertenecer a otro
cualquier llamamiento, pues ninguna cantidad, por grande que sea de
argumentos, podrán al fin y al cabo anular la elección previa del creyente de
este alto llamamiento, que fue hecha “antes de la fundación del mundo”.
Nosotros somos meros instrumento a través de quienes esa soberana elección
puede de vez en cuando ser implementada. “¿Y cómo oirán, sin haber quien les
predique?
Por otra parte ha sido, y continuará siendo, nuestro regocijo
el poder ver la luz descendiendo e iluminándonos los ojos de nuestro
entendimiento, y ver que aquellos que por naturaleza estaban alejados tanto de las promesas, como los pactos, y los
padres, se introducen y participan en las bendiciones del más alto llamamiento
de Dios dado a conocer en las Escrituras.
Estos tales bien pueden acercarse
sin tener una necesaria preparación; no tienen necesidad de inventarse para
ellos mismos títulos tales como “la Israel espiritual”, los tales no precisan
de aferrarse a un “pacto” hecho especificamente con “la casa de Israel y con la
casa de Judá” y al cual no puede ser
implementado mientras las partes contratantes sean por Dios Mismo denominadas
“NO ES MI PUEBLO”.
Ojalá que muchos puedan ser guiados a imitar la fe demostrada
por Caleb y Josué: a repudiar la incrédula actitud de los diez espías, a
aceptar la evidencia de estos “Racimos de Uvas de Escol”, a creer, aceptar y
agradecer al Señor por una tal sobre excelente gracia para con aquellos alejados, y entonces procurar andar
digno de un tan alto llamamiento.
Charles
Welch
Traducción Juan Luis Molina
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