Utililidad o Provecho
Utilidad o Provecho
A costa o a expensas de
Fidelidad
¿Acepta Dios el provecho en el servicio cristiano a costa o expensas de la fidelidad?
Reproducimos la parte sustancial de una carta privada, reforzada y expandida en algunos lugares para hacerla comprensible para todos los lectores, y solamente publicada ahora a pedido de unas cuantas personas que creen que el asunto sea uno de los más urgentes en extremo.
Estamos convencidos y esperamos que, lo que hemos dicho y aquí escrito, no nos haga parecer dogmático y obstinados. Lo hemos extraído de una carta escrita por un conceptuado lector después de ver la correspondencia original:
Nos enseña a todos una lección. Con una gran delicadeza, aunque también con franqueza y sin compromiso, nos señala por las Escrituras la clara responsabilidad de aquellos que creen la maravillosa verdad del Misterio; y lo que sucede cuando se recusan a admitirlo y seguir sus directrices.
Tu explicación acerca de las dos dispensaciones que ahora están en operación sería muy esclarecedora para muchos que no ven la diferencia, e ignorantemente asumen convencidos que todos los creyentes hoy en día pertenecen al mismo llamamiento.
Querido hermano en Cristo:
¿Cómo podría yo escribir sobre un tema que está tan íntimamente ligado con la conciencia privada de cada creyente? Yo estoy tan plenamente persuadido y creo tan firmemente en la responsabilidad individual, en el espíritu de los de Berea en vida así como en la doctrina, que jamás he usurpado la prerrogativa del Señor, no atreviéndome a anticipar el veredicto del Trono Judicial de Cristo.
Me preocupa profundamente, sin embargo, cuando sé que un hermano sirviente, el cual cree el Misterio, está siendo tentado a comprometerse en una denominación y al mismo tiempo tenga la esperanza de ser contado como fiel maestro en armonía con el cometido de Timoteo 2:2.
Tal vez debamos volver a una porción de Escritura que pueda señalarnos la moral, y esperar que, Aquel que inspiró el registro, pueda una vez más emplearlo para enseñarnos Su propio buen camino. Por eso voy a volver al libro de Éxodo, y allí entonces aprender del mensaje dado a Moisés:
El Dios de los hebreos nos ha encontrado; iremos, pues, ahora, camino de tres días… (Éxodo 5:3).
Esto mismo se repite sin disminuir nada en Éxodo 7:16. El Faraón al principio lo permitió (Éxodo 8:8), pero después se volvió atrás en sus palabras (8:15), y entonces puso en causa y ofreció una serie de compromisos:
Andad…EN LA TIERRA.
Andad…NO VAYÁIS MÁS LEJOS.
Andad… ¿QUIÉNES SON?
A todo esto Moisés solo dio una respuesta:
Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas, con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir (Éxodo 10:9).
El Faraón en cambio negociaba y atrasaba la salida:
Id ahora vosotros los varones…no los niños (Éxodo 10:10, 11).
Esto hará con que “las mujeres y los niños” fuesen dejados necesariamente para atrás.
Id…solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas (Éxodo 10:24).
Es decir, dejad las posesiones, vuestras propiedades, y entonces “podéis partir”.
Observa la actitud de Moisés – no quedará ni una pezuña – (Éxodo 10:26), y piensa en la actitud de Pablo – ni por un momento – (Gálatas 2:5). TODO era necesario “para servir a Dios” – el ganado y los rebaños, los niños, los tres días de viaje – y si Moisés hubiera sido indulgente en una de las tentaciones, la palabra no nos dice cuáles hubiesen sido las consecuencias.
Es imposible, estoy convencido, que algún creyente no pueda retirar de todo esto una gran lección. El FARAÓN tiene hoy en día muchos sucesores; ¡Cómo quisiera Dios que Moisés también los tuviera!
La Dispensación del Misterio no puede coexistir con un Nuevo Pacto que haya sido hecho con la casa de Israel y la casa de Judá con su esperanza y destino terrenal. Esto necesariamente quiere decir que estar de pie en un púlpito y predicar el Misterio, y además ser partícipe de la fiesta Memorial del Nuevo Pacto sería jugar en dos partidos a la vez y ridiculizar o aguar del todo la enseñanza. El efecto que produzca una tal actitud en la conciencia de quien así actúe debemos dejárselo al Señor.
El apóstol Pablo nos dice cuál deba ser nuestra actitud ante tentaciones tan “sutiles” como esta y con toda doctrina o práctica similar.
No somos como muchos, que adulteran la palabra (2ª Cor.2:17).
La palabra aquí traducida “adulterar”, también se emplea del tabernero que “agua” el vino para su propio provecho, y se traduce por “mezclado con agua” en Isaías 1:22.
Santiago nos dice que aquel que oye la Palabra, pero no es hacedor de ella “se engaña a sí mismo” paralogizomai (Sant.1:6, 8, 22 literalmente).
Hay dos argumentos que se ponen delante como justificación para permanecer en una denominación. (1) TODOS los creyentes hoy en día, tanto conscientes o inconscientes, son miembros del Cuerpo de Cristo, y que, por tanto, el ministro debe con ellos permanecer. (2) y el otro surge por no comprender el lugar en la dispensación del Evangelio de Juan.
Las palabras escritas en Gálatas 2:7-9 demuestran que dos muy distintos ministerios puedan y tengan lugar al mismo tiempo, y los siguientes puntos sugieren claramente que el Evangelio de Juan tenga lugar actualmente.
En la parábola de Mateo 22:1-10 tenemos la siguiente secuencia:
(a) La predicación original del Reino Terrenal (1-3).
(b) La predicación repetida en Pentecostés (4-6).
(c) La consecuencia en el año 70 (7).
(d) Y sin embargo, a seguir a la destrucción de Jerusalén, y después de Hechos 28, fue dado el mandamiento “Id, pues…a la salida de los caminos” (9).
El Evangelio de Juan, escrito según dice la tradición en su vejez, parece haber sido influenciado por el ministerio posterior de Pablo.
Es posible que Juan no tuviese en cuenta al lector Judío primeramente, puesto que ningún Judío precisaría que las palabras “Rabí” “Raboní” o “Mesías” le fuesen interpretadas (Juan 1:38, 41 y 20:16). Ni tampoco sería necesario decirle a un Judío que la Pascua era una “fiesta de los Judíos” (Juan 6:4). La parroquia de Juan sería EL MUNDO, y su gran mensaje sería “la vida”. No se nombra ningún llamamiento distinto. La gran mayoría de los Cristianos hoy en día son “creyentes tipo Juan 3:16”. Esto es de hecho una bendición, pero una tal creencia no hace con que uno sea un miembro del Cuerpo de Cristo por sí misma.
Ha sido difundido y sugerido que cada y todo creyente hoy en día debe ser un miembro de la iglesia que es el Cuerpo de Cristo tanto si es consciente de ello como si no, y que esto justifica que un ministro que sea consciente de la verdad del Misterio continúe su conexión con la denominación.
No tenemos acceso al Libro de la elección de Dios, tan solo podemos tratar con las evidencias. Así, Pablo, “conocía” la elección de los Tesalonicenses por su “fe” (1ª Tesal.1:4, 5), y las epístolas a los Efesios y Colosenses no fueron dirigidas a los “Santos”, sino a los “Santos y Fieles”. Solo los tales fueron “sellados”, y además solamente “sujeto a la creencia” – no de otra manera.
Yo no puedo tolerar que muchos hermanos ministeriales se queden atrás en Hechos 13 porque les permita retener la posición de la iglesia primitiva de 1ª Corintios de las “ordenanzas”. Todo eso suena muy bien, pero sabe a poco del espíritu que apremia las palabras:
Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta. (Lucas 16:6) pero se requiere del mayordomo, no que tenga éxito en lo que emprenda, ni que sea popular, o feliz, ni que esté satisfecho etc., etc., sino solo que sea FIEL (1ª Cor.4:2).
Yo me identifico sinceramente con todos los problemas que la comprensión del Misterio impone sobre el creyente, especialmente si este sea el caso de un ministro en una cualquiera denominación. Yo bien conozco por experiencia propia el poderoso argumento que dice no escondas tu luz debajo del almud, enseña todo cuanto puedas a las personas, cede un poco en tus convicciones y podrás ser un ministro en la iglesia. Yo he sufrido en carne propia todo eso y mucho más. Pero nunca había estado tan agradecido entonces como ahora, habiendo resuelto el conflicto por la gracia y recusando cualquier compromiso. ¿Podríais imaginaros que los Expositores de Berea estarían activos hoy en día o que algunas de sus publicaciones hubiesen sido editadas, si hubiera yo sucumbido a la tentación de tomar la responsabilidad de algún ministerio en alguna asamblea con denominación? Oro para que puedas en todo ser guiado por la Cabeza sola, por el Señor, y que Su voluntad se te dé a comprender con suficiente claridad.
En tu servicio, que aunque muy comprensiblemente sea, sea no en tanto sin compromiso alguno y por la gracia sola.
Firmado……..Charles H. Welch.
Comentarios
Publicar un comentario