SATANÁS

SUS TRAMPAS, ENGAÑOS Y OBJETIVO
 
POR
CHARLES H. WELCH
TRAD. Juan Luis Molina
 
The Berean Publishing Trust
I.S.B.N. 0 85156 188 8
Primera publicación – 1968
Reimpreso – 1972
Reimpreso y repuesto – 1980
Reimpreso y repuesto - 2001
 
 
 
 
 
SATÁN
 
La gloria de nuestro altísimo llamamiento es que “Cristo sea todo” (Col.3:11), y al principio puede que haya una reacción natural en contra de dar tiempo y espacio a “todo lo que diga respecto al Diablo”, pero si lo pensamos bien, veremos que eso es ilógico, porque bien podríamos entonces decir, de la misma manera, que no tenemos necesidad de pensar acerca de la naturaleza y las consecuencias del pecado, una vez que hemos sido perdonados, o mostrar que no tengamos interés en las profecías, una vez que nuestro llamamiento se relaciona a un “misterio” (secreto) que estaba en Dios escondido. 
Si es que hay un poderoso ser espiritual, que, aunque caído, sea extremamente astuto y mañoso, seguro que no necesitará consejos nuestros acerca del arte del camuflaje, y todos aquellos creyentes que han llegado a la conclusión de que no existe tal cosa como un personificado Diablo, están exactamente a contribuir ayudándole en su perverso designio. Si fuese extraño que estudiemos lo que está escrito concerniente a “la vieja serpiente, llamada Diablo, y Satanás” (Apoc.12:9), entonces los escritores de la Escritura deben haber cometido un serio error, puesto que este ser se introduce y exhibe en las páginas de la Escritura ya desde el principio, en el capítulo 3, y bajo variados títulos y símbolos se deja el rastro de sus terribles designios hasta su deposición en Apocalipsis 20. El siguiente diagrama ayudará al lector a convencerse de la parte integral que juega Satanás en el resultado del propósito de las edades. La palabra “abismo” que aparece en Génesis 1:2 es la misma que aparece en Apoc.20. Si “aquello que fue”, es lo mismo que será (Ecles.1:9), entonces nos damos cuenta de cómo opera este principio en esta conexión. El jardín plantado al este del Eden, con el árbol de la vida, en Gén.2:8, 9, vuelve a repetirse en Apoc.22:2.
|          El         |        El          |         La         |         Las         |         La         |         El         |      El      |     
|    principio    |    abismo     |    serpiente    |     edades.      |      serpiente  |     abismo      |    Fin      |
|    Gén.1:1      |                     |                       |    Toda la       |                      |                      |   1ª Cor. |
|                       |                     |                      |    Escritura     |                       |                     |    15:24   |
 
Volveremos a revisar este análisis posteriormente; de momento estamos incumbidos con la cuestión de la identidad. El Salmo octavo, que va desde el primer Adán en adelante hasta el último, refiere un “enemigo” que tiene que ser “callado”. Sirviendo de explicación a los ciegos discípulos en cuanto al motivo por el cual la proclamación del Reino tenga que ser predicado, junto con Su Rey, habiendo sido repudiado, el Salvador dijo: “Un enemigo ha hecho esto”, y aclaró que “El enemigo que la ha sembrado (la cizaña) es el Diablo” (Mat.13:28, 29, 39).
 Pedro amonestó a sus lectores:
 
“Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario, el diablo, como león rugiente anda alrededor procurando a quien devorar” (1ª Pedro 5:8).
 
El libro del Apocalipsis es comúnmente admitido como un libro de símbolos y señales, muchas de las cuales no se pueden tomar como literales. Pero ¿se podría decir que “el León de la tribu de Judá” (Apoc.5:5), “un Cordero como inmolado” (Apoc.5:6), aquel cuyo nombre es “el verbo de Dios” (Apoc.19:13); de cuya boca “sale una espada aguda” (Apoc.19:15), “la Raíz y el Linaje de David” (Apoc.22:16), sean tan solo símbolos de Gobierno, y no los títulos de una persona? Cuando leemos:
 
Hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron” (Apoc.12:7, 8).
 
¿Podríamos decir que mientras  Miguel sea realmente un arcángel y no meramente un símbolo, que el dragón sea solo un símbolo, y no una personificación?
 
Juan continúa esta declaración con una afirmación definitiva, diciendo:
 
La serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás” (Apoc.12:9).
 
Aquí la palabra “antigua” no se refiere a la edad, sino como el Dr. Young entiende “primaria” o el Dr. Bullinger “como habiendo existido primariamente”.
 
Un corresponsal que niega la personificación de Satanás escribió hace poco tiempo diciendo: “La Serpiente simplemente se denomina el Diablo y Satanás, no es una persona”. Pues bien, Apoc.20:2 deja de lado la palabra “denomina”. Por tanto, este apunte aquí del crítico tiene que estar equivocado, porque si fuese cierto, entonces podríamos argumentar diciendo también que “Saulo, quien también se llama Pablo” (Hechos 13:9) sería un figura o tipo del apostolado personificado, ¿haría algún sentido?
 
Ahora entonces debemos examinar los dos títulos: “Satanás” y el “Diablo”. La palabra hebrea Satan significa “un adversario”, y en Zacarías 3:1 aparece tanto nominal como verbalmente:
 
Satanás (el nombre) estaba a su mano derecha para acusarle (el verbo)” (Zac.3:1).
 
En Números 22:32 el verbo se traduce “resistir”. En la Septuaginta de Job y de Zacarías la palabra griega para Satán, diabolus, “diablo”, se emplea, estableciendo así la conexión siglos antes de que Apoc.20 hubiese sido escrito. Mateo 4 nos dice que fue el diablo quien tentó al Hijo de Dios (Mat.4:1), mientras que en Mateo 4:10 leemos:
 
Entonces Jesús le dijo: Vete de mí, Satanás”.
 
Donde se registra que hubo una “riña” entre siervos en Génesis 26:21, se nos dice que Isaac llamó aquel lugar Sitnah, que no deja de ser sino otra forma de la palabra hebrea Satán. En Esdras 4:6 la palabra se traduce “acusaciones”, y Apocalipsis 12 le llama “el acusador de los hermanos”. Los capítulos de apertura del libro de Job son una revelación. No sabemos nada de este tribunal además de lo que está escrito, pero es la llave para el problema de Job, una llave que ni Job ni sus tres amigos conocían, y de ahí su dilema. Un poco después volveremos a tratar de nuevo con las palabras “Satán” y “Diablo”. Nosotros propios estaríamos completamente ciegos mirando a nuestro alrededor en el mundo actual, o repasando la historia pasada, si omitimos, negamos o minimizamos, lo que se nos revela, aunque no se nos explique en Job cap.1 y 2.
 
 Títulos tales como “el príncipe de las potestades del aire”, “el príncipe de este mundo”, y “el dios de este siglo” son títulos de gran importancia y no deben ser ignorados. Recordaremos que Miguel, “no pronunció acusación alguna” contra Satanás, sino que dijo:
 
El Señor te reprenda” (Judas 9).
 
El apóstol Pablo dice en 2ª Cor.11:14: “el mismo Satanás” (gr.autos “él mismo” o “él propio” él solo y nadie más – Léxico del Dr. Bullinger). Pablo además refiere el registro de Génesis 3 diciendo:
 
Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo” (2ª Cor.11:3).
 
Después de que hayamos considerado el testimonio de la Escritura al hecho de que Satanás y sus ángeles sean seres caídos, debemos volver a este pasaje, puesto que las palabras “astucia”, “engaño”, “extraviados de la sincera fidelidad” son divinamente señaladas cuando procuramos obedecer a la Palabra y “no debemos ser ignorantes de sus maquinaciones”.
 
Satanás, un ser caído
 
Ya hemos visto que el Diablo y Satanás de la Biblia son ambos títulos de “la vieja Serpiente (antigua)” (Apoc.12:9) que “engañó a Eva” (2ª Cor.11:3). Existen las “profundidades de Satanás” (Apoc.2:24) y “lo profundo de Dios” (1ª Cor.2:10). Satanás no es original ni origina nada, sino que  pervierte la Palabra y sustituye su plan en lugar del plan de Dios, tal como veremos; predica a “otro Jesús” y “otro evangelio”, mucho más mortal en su efecto que un simple negarlo o atacarlo. Satanás tiene sus seguidores, y así como leemos de Miguel y sus ángeles, así también leemos de Satanás y los suyos. No solo eso, sino que además existen principados y potestades asociados con Cristo y con la Iglesia (Efesios 3:10; Col.2:10) y existen principados y potestades antagónicos de este adversario (Rom.8:38; Efesios 6:12; Col.2:15).
 
No se nos deja ignorantes, sino que Judas dice explícitamente:
 
Los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad en prisiones eternas, para el juicio del gran día” (Judas 6),
 
Y asocia esta caída con el pecado y rebelión de Sodoma y Gomorra (Judas 7). Volveremos después tanto a este como a otros pasajes paralelos y similares, cuando hablemos acerca de los terribles acontecimientos que hicieron necesario el Diluvio en los días de Noé (2ª Pedro 2:4, 5).
 
Está claro por 1ª Timoteo 3:6, 7 que la caída de Satanás y la condenación vinieron a suceder debido al “orgullo” (envaneciéndose), y que, a través de esa misma vanagloria y orgullo, el creyente que, por ganancia deshonesta, procure oficiar en la Iglesia de Dios,  pasa a ser presa fácil de los “lazos del diablo”. Posteriormente, veremos que Satanás y su sistema son esencialmente religiosos, y que su objetivo no es otro sino la adoración mundial. Pero ahora estamos aprendiendo acerca de su caída y el motivo por la cual sucedió. La palabra traducida “envaneciéndose” tiene afinidades con el “humo” y con “alta arrogancia”, con “orgullo” y “ceguera”.
 
Tuphos significa humo, niebla, de ahí que metafóricamente el photer (confusión) se interponga en la persona para que no se pueda ver, ni a sí misma ni a los demás, como verdaderamente son.
 
El “lazo” es una trampa o jaula, y se deriva de la palabra “sorprender” que aparece en Mateo 22:15, adonde volveremos después, cuando consideremos los métodos de aproximación de Satanás.
 
Como sería de esperar, la caída de Satanás se exhibe en el Antiguo Testamento bajo símbolo y por parábola, e, igual que la parábola de Balaam (Números 24:3, 15, 20, 21, 23), contiene dentro mucha verdad que debemos obtener. Así, en este contexto, en Isaías 14 tenemos un “proverbio” acerca del rey de Babilonia, del cual se dice:
 
“¡Cómo caiste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones…Subiré al cielo, en lo alto, junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono…y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo” (Isaías 14:12-15).
 
Acerca de este blasfemo clamor, leemos:
 
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo: el Hijo del hombre, que está en el cielo” (Juan 3:13).
Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?” (Efesios 4:9).
“…Haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla” (Filip.2:8-10).
 
El proverbio pronunciado contra el rey de Babilonia nos guía a un proverbio similar, aunque un poco más complicado, contra el rey de Tiro en Ezequiel 28:11-19. De este otro rey por detrás, se nos dice que había estado en el Eden, el jardín de Dios. Sus “vestiduras” nos recuerdan el pectoral relleno de joyas del sumo sacerdote. Se le denomina “Querubín grande (ungido)”, y aparentemente poseía un alto rango en el “santo monte de Dios”, pero fue expulsado por “profano” y al fin vendrá a ser destruido.
 
Ahora pasaremos del registro de la caída de Satanás para el resultado que lo aproxima del hombre.
 
 
Los Disfraces del Diablo
 
Aunque el Diablo pueda ser comparado a un “león rugiente, procurando alrededor a quien devorar”, precisamos recordar constantemente que se nos presenta como un ángel de luz, teniendo por armas el timo y el engaño. Por eso se nos avisa que no seamos ignorantes de sus maquinaciones (2ª Cor.2:11).
 
En 2ª Corintios tenemos dos pasajes en el capítulo 11 que nos llaman la atención. Examinemos los términos empleados: “astucia” “engaño” “extraviados” y “sincera fidelidad” (2ª Cor.11:3).
 
ENGAÑO – exapatao  desviado, engañado (Rom.7:11; 16:18; 1ª Cor.3:18; 2ª Cor.11:3; Efesios 4:14).
 
El prefijo ex enfatiza la palabra apatao. Apatao se emplea del engaño de Eva (1ª Tim.:14), Apate se emplea hablando del engaño de las riquezas, de la filosofía y del pecado (Mateo 13:22; Col.2:8; Hebr.3:13).
 
ASTUCIA – panourgia sutileza (Lucas 20:23; 1ª Cor.3:19; 2ª Cor.4:2; Efesios 4:14).
 
El apóstol emplea este término en 2ª Cor.4:2 resaltando el contraste con lo que dice en la misma epístola acerca de la astucia del Diablo:
 
Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios” (2ª Cor.4:2).
Pues no somos como muchos, que medran falsificando (kapeleuo)  la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo” (2ª Cor.2:17).
 
Esta palabra “falsificar” significa “adulterar” o “aguar” la palabra (como al vino echándole agua” vea Isaías 1:22), una tentación muy recurrente en los días actuales.
 
 
EXTRAVÍO o “corrupción” – phtheiro, deterioro, pudrición.
 
Esta palabra posee muchas conexiones, pero todas giran en vuelta de decadencia y su consecuente putrefacción, tal como la destrucción de una máquina por oxidación, o del cuerpo muerto.
 
Tito fue exortado por Pablo, diciéndole:
 
Presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad (adiaphtoria)…” (Tito 2:7).
 
SINCERIDAD – haplotes, lo opuesto de duplicidad. Diploo diplous “doblez”.
 
Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros” (2ª Cor.1:12).
 
Bien podemos ver por estas referencias en 2ª Corintios que el apóstol tenía en mente los contrastes en el método empleado por Satanás y por sus ministros. Debemos estar preparados, dice él, para leer y escuchar muchas cosas de un tal “Jesús” diferente de Aquel que predicamos. Porque muchas cosas tendrán apariencia de ser hechas por el Espíritu y por los “dones espirituales”, pero serán provinientes de “otro espíritu” con “poder y señales y prodigios mentirosos” (2ª Tes.2:9), que no hemos recibido. Habrá un continuo empleo de la palabra “Evangelio”, pero será “otro evangelio” que el apóstol abomina, diciendo:
 
Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente…mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:6-8).
 
La “transformación” de Satanás como un ángel de luz, y de sus ministros como ministros de justicia (2ª Cor.11:13-15) es tan completa, que sin la gracia de Dios y la iluminación de Su Palabra, la decepcción y el engaño serían inevitables, porque la palabra metaschematizo se emplea en Filipenses hablando del “cambio” del “cuerpo de la humillación” (Filip.3:21).
 
¿Cuál debe ser nuestra actitud para permanecer firmes contra las “asechanzas” del diablo? Vestirnos con toda la armadura que se nos ha providenciado:
 
Para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:11).
 
Debemos resistir al diablo, y huirá de nosotros (Sant.4:7). Así que razonar con él, o excusarle, o darle lugar y hacerle concesiones, es medio camino andado para nuestra derrota. “Yo no tengo palabras, mi voz es mi espada”, y esa espada es la Palabra de Dios, empleada por el propio Hijo de Dios cuando fue tentado por el diablo, tal como se registra en Mateo 4.
 
ASECHANZAS – Methodeia de donde proviene la palabra castellana “método”. El “metodo” es recomendable si se emplea para propósitos honestos, pero puede ser mortal en las manos de los que no tienen escrúpulos. Como muchas otras palabras similares, este duplo uso de términos tales como “artes”, “planes” o “designios” pasan a ser “artimañas” “artilugios” y “malos designios” cuando caen en malas manos. Moffatt traduce methodeia en Efesios 6:11 por estratagemas, y donde anteriormente aparece en 4:14 pone:
 
Por estratagema de hombres que son diestros en esparcir el error
 
Y  donde la Versión Autorizada dice:
 
A través de la mentira con el objeto de engañar”, Moffatt pone: “la equivocación del error, que se parece con la verdad”.
 
La “estratagema de hombres” en Efesios 4:14 se refiere a los actos y dichos humanos, pero las asechanzas que conllevan por detrás son las asechanzas del diablo.
 
Como ya hemos visto anteriormente, la palabra “lazo” se conecta con la palabra “sorprender” en Mateo 22:15 y Lucas 20:20-22, y si observamos este registro veremos en operación los métodos adoptados muchas veces por el maligno:
 
Aquí tenemos una aproximación muy familiar:
 
Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres” (Mat.22:16).
 
¿Cuántos pueden resistir a estos elogios? El Salvador, sin embargo, estando al tanto de la trampa que le tendían, volvió el juego contra ellos propios, y sus tentadores se vieron entre manos con un dilema por responder. La cuestión parecía del todo inocente: “¿es lícito darle tributos al Cesar, o no?” Si Jesús hubiese respondido que “SÍ”, Su reputación como Mesías y Libertador hubiera sufrido un duro revés, quedando en entredicho; y si hubiese respondido que “NO”, habría sido rápidamente denunciado a Pilatos. Casi podemos ver a estos provocadores refregándose las manos aguardando el resultado. Sin embargo Su contestación hizo con que fueran ellos propios los que tuvieran que responder. No en tanto, es precisamente a esta actitud de “sorprendernos” o “atraparnos” que se nos avisa para tener cuidado. Es muy fácil llegar a ser “sorprendidos” con los asuntos del vivir diario (2ª Tim.2:4), y ser “atrapados” cono el yugo de la esclavitud del cual hemos venido a ser librados por gracia, así como  salirnos de la libertad con que fuimos hechos libres por Cristo (Gál.5:1). Cuando el Faraón creyó que Israel había quedado “atrapado” en el desierto (Éxodo 14:3), se preparó inmediatamente para atacarlos. Un “lazo” también nos avisa la Escritura que se tiende para cualquiera que desee ostentar un liderazgo, dice el apóstol en 1ª Tim.3:7 :
 
Los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo” (1ª Tim.6:9, 10)
Que toman la piedad como fuente de ganancia
 
O como Moffatt lo pone (en la edición de 1935):
 
Se imaginan que la religión es un cometido remunerado”.
 
Además el “lazo” podemos verlo una vez más en Lucas 21:34, 35:
 
Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.”
 
 
 
 
Algunos de los métodos de Satanás en este objetivo de pervertir pueden ser deducidos de pasajes en el libro de Apocalipsis y de Nehemías. Sin que entremos a profundizar detalladamente en estos pasajes, podemos observarlos bajo los títulos siguientes:
 
 
Apocalipsis
 
INFILTRACIÓN – “La blasfemia de los que dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás” (Apoc.2:9 y vea además 3:9).
 
USURPACIÓN – “Yo conozco…donde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aún en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás” (Apoc.2:13).
 
DEGRADACIÓN – “Las profundezas de Satanásesa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar…” (Apoc.2:20-24).
 
ENGAÑO – “El diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero” (Apoc.12:9).
 
Debemos estar además avisados para los diversos atentados con el objetivo de seducir e intimidar a Nehemías a través de sus enemigos que son típicos de las maquinaciones y lazos tendidos por el diablo también en la actualidad.
 
NEHEMÍAS
 
ESCARNIO - “Sanbalat…hizo escarnio de los Judíos…Tobías…el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará” (Nehem.4:1-3).
 
DAÑO – “Y conspiraron todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño” (Nehem.4:8).
 
CONSPIRACIÓN – “Ven y reunámonos en alguna de las aldeas del campo de Ono. Mas ellos habían pensado hacerme mal” (Nehem.6:2).
 
INTIMIDACIÓN – “Con una carta abierta” (Nehem.6:5).
                                   “Y enviaba Tobías cartas para atemorizarme” (Nehem.6:19).
 
FALSAS ACUSACIONES – “…de ser tú el rey…has puesto profetas que proclamen acerca de ti en Jerusalén” (Nehem.6:6, 7).
 
ALIANZAS – “Judíos que habían tomado mujeres de Asdod” (Nehem.13:23) “Uno de los hijos de Joiada hijo del sumo sacerdote Eliasib era yerno de Sanbalat horonita” (Nehem.13:28). “Pues no ignoramos sus maquinaciones” (2ª Cor.2:11).
 
 
Esferas de Influencia
 
La actividad central de Satanás tiene que ver con la adoración. Para alcanzar este objetivo, sus agentes son miembros activos dentro de la Iglesia, en la Doctrina, en el Parlamento, entre los miembros del Gobierno y en los Grandes Negocios. De ahí sus títulos:
 
(1)   El Príncipe de este mundo
(2)   El Dios de esta era
(3)   El Príncipe de las potestades del aire
(4)   El Gobernador de las tinieblas
 
Él posee además sus falsos Cristos y sus falsos profetas, y no solo es visto como una Serpiente o un León, sino además como un “Ángel de Luz”, como “el Engañador” y un “Asesino desde el principio”.
 
Una característica de sus actividades como se registra en las Escrituras sugiere que él propiamente no origina nada nuevo sino que todo lo tergiversa,  y sustituye su propio objetivo por el propósito de Dios en todas las edades. El “Misterio de la piedad” enfoca la atención sobre “Dios manifiesto en la carne”. El “Misterio de iniquidad” la enfoca sobre “el hombre de pecado…el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto (adoración); tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2ª Tes.2:3, 4).
 
Otro Jesús – Otro Espíritu – Otro Evangelio
 
Una significativa declaración que ha sido pasada por alto e ignorada por muchos se encuentra en Génesis, en la edificación de la torre de Babel:
 
“Y les sirvió de ladrillo en vez de piedra” (Gén.11:3)
 
Por supuesto que hay una lógica natural en este acto. Donde no tengamos piedra para edificar, el ladrillo sería un razonable substituto. Sin embargo, no debemos olvidar y perdernos el significado espiritual. Satanás es un maestro en el arte del disfraz. ¿Por qué motivo se expresa Judas aparte, haciendo un comentario hablando de Enoc, diciendo “el séptimo desde Adán? (Judas 14). ¿Quién iría a darse al trabajo de contar estas generaciones, y con qué propósito? La respuesta surge cuando nos acordamos que hay otro Enoc de la línea de Caín, y un Irad, que se refleja en su sonido arameo por Jared, y un Mehujael, que puede ser confundido con Metusael, y dos Lamec, con uno de ellos usando las palabras “setenta veces siete”, y el otro Lamec viviendo “setecientos y setenta y siete años” (Gén.caps.4 y 5); porque la similitud del sonido en el nombramiento de estas dos listas de nombres son demasiado próximos como para ser accidentales. Satanás tiene su Cristo (ungido), su Profeta, su Sinagoga, así que no se cohíbe de invadir de esta forma las cosas santas y exponer otro Jesús y otro Evangelio, ¡ni de tan siquiera negociar con el Hijo de Dios procurando de éste un acto de adoración (Mat.4:9)!
 
Ya hemos considerado el significado de la palabra hebrea “Satanás”, y ahora debemos ocuparnos con la palabra “Diablo”.
 
Diablo, es en el griego diabolos, y esta palabra no está limitada al Nuevo Testamento; se encuentra en la Septuaginta diecinueve veces donde se traduce por la palabra hebrea Satán. Trece de estas ocurrencias aparecen en los primeros capítulos de Job. En Proverbios 6:24 y en Daniel 11:21, 32, 34, la equivalente hebrea para diabole se traduce por “blandura”, “halago” y “lisonjas”, y otras traducciones de la palabra hebrea son: “cubrir (de encubrir)” (Gén.27:16) y “deslizaderos” (Salmos 73:18). Halagüeño, lisonjero, embaucador, acusador…así es el diablo.
 
 También se le denomina:
 
El Príncipe de este mundo (kosmos)” (Juan 12:31; 14:30; 16:11); “el dios de este siglo (aion)” (2ª Cor.4:4) y “el Príncipe de la potestad del aire” (Efesios 2:2).
 
Sus agentes son denominados “los gobernadores de las tinieblas de este mundo” (Efesios 6:12), y “la potestad de las tinieblas” (Col.1:13). Son siete las copas de ira que se derraman en el Día del Señor sobre aquellos que tengan la marca de la bestia, y que adoren su imagen (Apoc.16:2); “sobre el trono de la bestia” (Apoc.16:10); sobre el Éufrates para preparar la batalla del Armagedón (Apoc.16:12), y por último “en el aire” (Apoc.16:17). El “aire” aquí, no se debe entender como la atmósfera gaseosa sino alguna diabólica conexión con esto. Cuando leemos que al tiempo del fin:
 
Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién podrá luchar contra ella?” (Apoc.13:4).
 
¿No vemos bien que este sea el poder que paraliza al mundo entero, y que este poder  no puede serle imputado al Dios de sus padres, sino que “honrarán al dios de las fortalezas (municiones)” (Daniel 11:38) quien le dará su poder a la bestia, su trono, y su gran autoridad, y que como “príncipe de la potestad del aire” y sujeta al mundo en esclavitud, hasta que el séptimo ángel derrame su copa por el AIRE, y ponga un fin a este reino satánico? Esta autoridad en el aire se asocia en Isaías 14:14, 17 con Lucifer, que dijo “sobre las alturas de las nubes subiré”, y quien “puso la tierra como un desierto”. Aquí, en dos frases, se condensa la posesión del arsenal de armas aéreo, y la terrible destrucción que debe resultar de su empleo.
 
Cualquiera que lea acerca de los efectos producidos sobre el cuerpo humano por la bomba atómica, con sus terribles detalles previstos siglos atrás por Zacarías 14:12 (la carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán en las cuencas sus ojos, y la lengua se les deshará en su boca), se dará cuenta de que el título “el Príncipe de la potestad del aire” es una viva indicación de la manera en que los acontecimientos están ciertamente ocurriendo en los días actuales.
 
Por todo lo que llevamos viendo en el curso de este estudio, nos damos cuenta de que los dos títulos de Satanás, esto es, “el Príncipe de este mundo” y “el dios de este siglo”, nos indican que él tiene y tendrá una parte activa en el medio de las Políticas y del Gobierno del mundo, así como en la Iglesia, con sus doctrinas y ministerios. El dominio Gentil que comenzó con una cabeza de oro, se irá degenerando hasta que sus pies sean de barro de alfarero (Dan.2:37-45). Esta fase final se representa por un monstruo híbrido (Apoc.13:2) a quien el dragón le entrega todo su poder, su trono y su gran autoridad. Al tiempo en el cual este estado de circunstancias se alcance, tendremos un Gobierno mundial, una Policía y un Ejército mundial, un Monopolio mundial de los alimentos, un Monopolio de comercio mundial en todas las áreas esenciales de la vida, y una Iglesia mundial donde las doctrinas Evangélicas vengan a ser distribuidas y explicadas, y “otro” Jesús, “otro” espíritu, y “otro” evangelio vendrán a ser el estado religioso.
 
Las dos grandes guerras de 1914 y de 1939 hicieron con que la comida tuviera que ser racionada necesariamente, y el registro obligatorio de los ciudadanos mundiales producirá una maquina bien afinada en las manos de cualquier gobierno que sea lo suficientemente fuerte como para emplearlos:
 
Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre” (Apoc.13:16, 17).
 
Debido a este impío Monopolio, algunos de los que se nieguen a recibir la marca vendrán a ser milagrosamente alimentados durante tres años y medio (el periodo cubierto por la Gran Tribulación) (Apoc.12:14). Estos serán los que oren como antes nadie podrá haber orado, diciendo:
 
“Danos el pan de cada día”
 
Cuando llegamos a saber que la palabra “diario” o “cada día” es la palabra griega epiousios y que puede ser traducida “el pan que desciende sobre nosotros nos damos cuenta de que, el milagro del Maná, tendrá que volver a realizarse. Pero otros, no en tanto, tendrán que soportar los rigores de esta Gran Tribulación pagando con el martirio, y para ellos será especialmente la promesa:
 
Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.” (Apoc.7:16, 17).
 
Por muy culta y educada que la persona pueda ser, el hambre puede reducirlo al nivel de la brutalidad, y este humillante hecho era conocido como un acto del diablo. “Esclavitud por comida” hacía parte de las trampas que el hombre vendría a sufrir. Israel dijo:
 
Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos” (Éxodo 16:3).
 
Hasta el propio Hijo de Dios fue sometido a esta misma elemental tentación, después de un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches (Mat.4:2-4). En la esfera de las políticas, vemos que Satán tiene a sus angélicos agentes en las cortes de los reyes (Dan.10:13), del mismo modo que Miguel, uno de los Príncipes en eminencia, se mantiene firme por los hijos de Israel (Dan.10:13, 21; 12:1). Así entendemos que, en Apocalipsis, “espíritus del diablo operando milagros” reunirán a los ejércitos del mundo para la batalla del Armagedón (Apoc.16:13-16).
 
Mientras estemos incumbidos con todas estas fases de la actividad satánica, más profundamente estaremos incumbidos con la Verdad que se nos ha confiado, lo cual envuelve el reconocimiento de que “Toda la Escritura se da por inspiración de Dios”, de que Cristo, el Hijo de Dios y el Hijo del Hombre, es “Dios manifiesto en la carne”, de que Él y solo Él sea el “Único mediador entre Dios y el hombre”, de que el propósito de las edades es Redentor, y de que la Biblia entera es un registro fiel del conflicto de las edades.
 
En este estudio no pretendemos hacer otra cosa sino hacer sonar la alarma. Al mismo tiempo que la fuente y el origen de toda nuestra enseñanza se halle en la inspirada Palabra de Dios, el propio hecho de que cualquier panfleto esté sujeto a la falible mano de su escritor nos muestra que aunque nadie pueda generar doctrina, algo de lo escrito sí que podrá servir para aclararnos las ideas. Nosotros, por tanto, creyendo que nuestro gran poeta nacional ha revelado tan sucintamente el interior de los lazos de Satán, citamos los siguientes versos impregnados de verdad:
 
Puesto en resolución y comenzando
A dudar de la equivocación y ambigüedad del monstruo
Que se presenta como verdad…
 
Y a esos desalmados malabarismos me propongo no creer ya más
Porque embusteros nos parten el alma en el doble sentido:
Escondiendo la verdad de nuestros oídos,
y minando nuestra esperanza veraz.
 
“Equivocación” y “Ambigüedad”,   “Aparentando la Verdad”, “Embustero”
“De Doble Sentido” “Escondiendo la Verdad a nuestros oídos”, “Minando nuestra esperanza”
 
Estas son algunas de las características  de los “lazos del diablo”.
 
Para completar las doctrinas expuestas creemos que sería necesaria una biblioteca expositiva. Esta labor, en un modesto grado, se encuentra disponible en las publicaciones de la Berean Publishing Trust,  y una lectura a los títulos de los libros disponibles mostrará que estas grandes doctrinas de nuestra fe se encuentran en exposición.
 
Ahora vamos a concluir este compendio de los lazos del diablo con el siguiente análisis enviado por alguien profundamente dedicado con este satánico ataque, y parcialmente responsable por el escrito de este panfleto, y con el extracto de una carta de alguien que revisa siempre nuestras publicaciones antes de ser imprimidas, que escribió:
 
“Estuvimos sencillamente en conversación discutiendo con algunos amigos la semana pasada, mencionando cómo vuestros libros se dedican a difundir todas las cosas vitales para la salvación, llamamiento, esferas de gloria etc. etc. que pareciera que hubiésemos alcanzado ya la posición Escritural que dice “Y habiendo acabado todo, estad firmes” – “Soportar y resistir” y avisar y exhortar son cosas ciertamente necesarias.”
 
 
Satanás
Su gran deseo - La mundial adoración
Su gran objetivo – La Usurpación del Lugar de Cristo
 
Un Milenio, sin el Personal Reinado del Hijo de Dios. La obtención del Gobierno Mundial a través del hombre de Satanás, formulado por la unidad del control sobre la mente, cuerpo y estado.
 
MENTE – Tergiversaciones de la Escritura, ataques a la sana doctrina, rendición a las destructivas enseñanzas por causa de la “Unidad Mundial”. Especialmente poniendo en tela de juicio la Autoridad de la Escritura. Dudas en cuanto a la Natura y Persona del Hijo de Dios. La negación del nacimiento virginal, y el repudio del Sacrificio Expiatorio como esencial para la salvación.
 
CUERPO – Alimento, ropas y medios de sobrevivencia. Monopolios, Compañías dominantes, crecientes conflictos entre administradores y trabajadores. El Edicto Final: “nadie podrá comprar ni vender” sin “la marca de la bestia”.
 
ESTADO – En la esfera espiritual, una fe desvitalizada. En los círculos gubernamentales, el parlamento mundial, el dominio espacial, los misiles atómicos – conllevando todo hacia el objetivo satánico, que es, LA ADORACIÓN MUNDIAL (Apoc.13:4; 2ª Tes.2:1-12).
 
Debemos procurar tener siempre en mente el aviso dado por Pablo a Timoteo, y así no seremos contenciosos, sino que acompañaremos las páginas presentes impresas con nuestras oraciones:
 
Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2ª Timoteo 2:24-26).

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